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[crearpoesia] ALEJANDRO DREWES POESIA EN TRANSITO (antología bilingüe)

Archivado en El libro y su autor • Fecha: 05-08-2009 11:01:57

Enviado por LONG-OHNI

Queridos amigos, les envío un adelanto de POESIA EN TRANSITO, una antología bilingüe español – portugués que se encuentra pronta a aparecer y para la que he convocado a 10 poetas argentinos y 10 poetas de Brasil. Para información de todos, los 10 poetas argentinos son: Graciela Maturo, Ernesto Goldar, Michou Pourtalé, Fernando Sánchez Zinny, Yolí Fidanza, Rubén Derlis, Norma Pérez Martín, Silvia Aída Catalán, Alejandro Drewes y Long-Ohni.

A la brevedad estaré enviando los nombres y poemas de los 10 poetas brasileños en las dos lenguas.

ALEJANDRO DREWES

Nacido en la década del Sesenta, dos rasgos externos definen su personalidad poética y la encuadran de manera característica dentro de la producción poética que tiene como marco nuestro idioma. Por un lado, su ascendencia nórdica y la frecuentación de autores de ese ámbito en sus versiones originales y, por otro, el cariz de sus estudios contraídos a la historia de la ciencia y a la epistemologíar, materias en la que se desempeña como docente universitario. Necesariamente animado por inquietudes metafísicas, ha buscado seguir los caminos del conocimiento trascendente y de la iluminación elaborada por las tradiciones culturales, siempre en cercanías  de la opción religiosa y de sus esperanzas contra viento y marea. Cabal representació n de esa actitud es su poemario Uvas del paraíso, aparecido en 2007, saga de un viaje hacia la interioridad del destierro. Hombre de su época, ha volcado esfuerzos considerables a abrir paso a la poesía esencial y jerarquizada en Internet, menester en el que muy pocos (acaso nadie) lo supera en el medio local.

drewes@arnet. com.ar

GLI AMANTI

Sólo a veces la Historia

recoge la sombra

de ciertos amantes/ dos entre un millón

de Abelardos

Sabes lo que sucede en lugares

donde impera siempre

la luna/ flotantes cabellos dorados

entre ruinas de Troyas ardidas

Mucho antes buscaron otros

con uñas y espadas y cantos

demorar el salto al innumerable

vacío / entre sexo y trampas de humo

Y tú que acaso me leas

ahora/ en algún rizo de tiempo

que acaso preguntes

por las horas que pasan

Y tú ya perdido/ al filo del viento

soplo en un denso bosque

de otro mundo/ qué tarde llega el poema

qué dolor/ las palabras no alcanzan

EN DANÉS

Aquí dejo a la memoria

cantidad de papeles

el destino librado a los dados

de tantos libros que fueron

casi la única compañía

Si acaso alguno

me haya de recordar, hay

esa sombra de pájaros

que a veces ilumina

sucias tardes de ciudad

Me voy detrás de las nubes

del ocaso, de la niebla que zarpa

en barcos del Norte

como ayer zarparon

para siempre tus ojos, Alwine

En tu nombre firmo y cierro

el acta testamentaria

como en otro tiempo

ahora tú me entenderás:

på dansk / en danés

FÍSICA DE LAS NOCHES ESTRELLADAS

El atlas celeste, siempre el mismo y no

y este ínfimo punto que viaja en el hondo

foso engendrado de inaudita materia

primera. Se demora una nube: sobre la lente

un instante cruza el biombo de la reina

de los tiempos siderales. Disipación final

en la borrosa ruta de los astros invisibles: quizás

una teoría poética para esa lejana galaxia:

cierva blanca que huye hacia su bosque más rojo

A NINGÚN LUGAR SEGURO

No desesperes: pues el aire primero

de la noche ha de borrar toda huella

el aire bajo la cruda luz de la luna

la oscura grava y los pájaros en tránsito

mascarada de un tiempo en disolución

sin prisa ni pausa. No desesperes, pues

nada excede su límites. Lejos alcanza

el oído un delgado rumor de campanas

o el eco inaudible de un grillo tardío, tan lejos

de todo excepto de sus notas. Ni es tuya

la casa ni la nevada sombra en la rama:

vestido apenas te lleve el rojo cuchillo del alba

ancho es el viaje al país sin regreso y eterna

la niebla, como inútil buscarte en otra memoria.

A LOS ÁRBOLES

Vielleicht es gibt kein Wiedersehn

wo Du schon bist.

En la lenta ceremonia pienso a veces

de la despedida: crepita un instante

sin otro después, un alto muro ciego.

Uno busca su lugar en el mundo, y de pronto

el ocaso. En eso pienso, como el árbol debe

pensar en sus hojas.

Y el viento sopla después, y el silencio.

Escrito por Carmiña Candido Daverio
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