UN 21 DE MARZO DE UN AÑO QUE NO DIRÉ
Se me antoja morir un 21 de marzo,
día mundial de la poesía.
cuando miradas se hagan versos
y adjetivos se vistan de metáforas.
Deseo volver a la tierra
con la boca ungida de palabras
mientras los gusanos en mí encuentren
la miel de la partida.
Mi mejor poema escrito en el cuerpo,
el transcurso de mis días
tratando de hacerle bien al semejante
por medio de textos en filigrana.
Tejida de letras la blanca mortaja en hasta luego.
Segura de regresar
en otra poeta convertida
para cantar
nuevamente en metáforas la luz,
reconocida en el más allá.
Con fuente de sabiduría prenderé de brillos
la existencia del hermano.
Ataviado en collar de bendiciones.
En mi tumba una estrella indicará
mi origen,
la fecha de nacimiento,
un 31 de agosto,
mural de historias.
En el alma de otros blandirá
la huella de infinitos fuegos
y la de millones de sílabas pronunciadas en papel.
Reencarnaré en ignoto nombre
dejando el anterior sin olvido
Bella Clara Ventura,
sustantivas rutas de vate
en el corazón de las musas.
Bella Clara Ventura