Alguien dijo (creo que Ortega y Gasset) que la patria es la infancia. En estos últimos dos días se nos fueron dos personas que tuve muy presentes, sobre todo, durante mi infancia: El negro Hugo Moyano Vargas y Francis Smith. El primero con sus boleros que tarareaba mi vieja, quien lo había visto actuar en vivo, y con sus apariciones televisivas como locutor, con una voz inconfundible. El segundo, antes de que me hiciera rockero, colaboró para que comenzara a ganar en los primeros asaltos del barrio con "Estoy hecho un demonio", "De boliche en boliche", "Zapato roto". Vaya mi nostálgico homenaje, porque, inevitablemente formarán parte de mi patria, hasta que me vaya yo también. |