MIS DIVINOS
CORAZÓN DE MADRE
Los guerreros desconocen
el corazón de madre.
Si lo tuvieran
jamás bala entraría
en el pecho de un infante.
Rebotaría la dirección del tiro
hacia sí mismo antes de penetrar
en piel tierna.
No puedo obviar
las palabras sabias de Golda Meir:
Podemos perdonar a los árabes
por matar a nuestros niños.
No podemos perdonarlos
por obligarnos
a matar a los suyos.
Tendremos paz sólo cuando
los árabes amen a sus hijos
tanto como nos odian.
Me pregunto
¿por qué no cesa el odio
entre los semejantes?
Desde épocas remotas
primos fuimos de sangre y de patrias.
No tolero una muerte más
por ningún motivo.
Duele y despelleja el alma
guerras que pierden el sentido
aunque ambos bandos justifiquen
posiciones y delirios.
Que el fuego no sea motivo
para perder el corazón de madre,
faro de tantos desvelos
mientras otros duermen
en tranquilidad sus violencias,
sus desacatos,
el desacierto de ser nombrado hombre
antes de conocer su verdadera esencia,
luz divina en un camino de espinas
donde el amor será solución
a corto plazo.
Sueño eterno del poeta
ensimismado con las palabras,
en un corazón de madre,
huésped de cada poro,
carne de otros cielos.
BELLA CLARA