Enviado por Piero De Vicari
POEMANÍA
la manía del poema…
Hoja literaria de aparición virtual
?
DOSSIER:
“¿Qué requisitos debe contemplar
un poema para ser considerado bueno?”
OPINAN:
RUBÉN VEDOVALDI (*)
A la hora de juzgar un poema…
Tengo ya 57 años de edad, querido Piero, y todavía no sé qué condiciones debe reunir un hombre para ser considerado bueno. ¿Podría yo opinar, con cierta probabilidad de salir airoso, qué requisito, qué procedimientos, qué tratamiento, recursos o virtudes debe reunir un poema para ser bueno? No lo sé, y aún así estoy siempre arrojado a ser hombre y cada vez más urgido a devenir poeta.
Justamente, desde hace cuarenta años me fascina este arte y oficio porque, si alguna vez hubo un modelo indiscutido de hombre y de poeta, -aquella poética de Aristóteles o la de Boileau- ya no los hay y eso nos pone siempre al filo entre la locura y la libertad, entre la profecía y el delirio, entre saber y creer, entre la destrucción y la creatividad.
Parafraseando a Heráclito podría decir: ningún lector atraviesa dos veces el mismo poema.
Pongamos el acento en el epos de nuestra ars poyética, o en lo que Víctor Redondo llama don de cántico y antes llamaban la melopeya, lo pongamos en la fanopea, que los japoneses llamaban satori, o en la logopea, como Roberto Juarroz; privilegiemos el testimonio, la intuición vidente, el vaticinio, la iluminación o mistagogia o epifanía o fanopea, o tendamos al símbolo estético, al anti-arte dadá, al fluir surreal, a la representación, al concepto, a las ideas puras, muchas veces el autor será el último en ver objetivamente y reconocer un buen poema propio.¿Y cuánto tiempo puede mantenerse uno firme en una opinión sobre poesía? Tampoco tendremos verdad absoluta a la hora de juzgar un poema de otro autor. Yo necesito leer la obra completa de alguien para apreciar mejor un poema en particular. Y necesito poner cada nuevo poema mío en contexto con los otros míos, o a la lectura crítica de otras personas, para no entusiasmarme demasiado o para no subestimarlo. Yo no termino en mí.
Me pregunto: ¿Por qué nos siguen conmoviendo algunos poemas de Góngora, de San Juan de la Cruz, de Shakespeare o de Whitmann o Tetrarca, o EL CANTAR DE LOS CANTARES del rey Salomón y ya no nos conmueve ese libro que nos ha regalado un poeta amigo la semana pasada? ¿Y por qué otras veces sucede todo lo contrario?
Yo necesito someter un poema o un autor a la prueba de leerlo una vez en silencio y otra vez en voz alta y aún siento que accedo mejor a su espíritu si inclusive lo copio a mano.
Un buen poema es para mi CADÁVERES, de Nestor Perlongher, de su libro ALAMBRES.
Otro que me parece buen poema es UNIÓN LIBRE, de André Bretón.
Otro que vuelvo a leer y lo sigo sintiendo es AULLIDO, de Allen Ginsberg.
Y me sigue gustando el libro PAROLES de Jacques Prévet.
Me interesa el poema que aporte a la autonomía del género, que no sea subalterno o muy tributario de la historicidad, la religión, la mística, la mitología, la filosofía, el teatro, el cine, la canción, la pornografía o la política ya que para eso está el género ensayo u otros soportes.
Creo que lo que busco como lector es la capacidad de ruptura epistemológica de un poema, el grado de transgresión más que el acatamiento a mi canon o al canon supuestamente consensuado. Por eso me han fascinado un Rimbaud, un Artaud, un Lamborghini, un Emeterio Cerro, un Arturo Carrera pero también me gusta las letrísticas de Leonard Cohen o Andrés Calamaro.
En mi infancia sentí una paroxística conmoción leyendo el NOCTURNO de José Asunción Silva o el Poema XX de Pablo Neruda, LLANTO POR IGNACIO SÁNCHEZ MEJÍA de Federico García Lorca o EL CUERVO de Edgard Allan Poe.
Hace muchos años escribí un poema muy extraño, bajo el fuego de beberme una botella entera de ginebra pura en un día, y todavía aquel poema me sigue pareciendo sostenible, pero no aconsejo a nadie esa receta ya que el alcoholismo ha agriado y aún matado a más de un buen poeta y a millones de hombres.
Alguna vez, a la luz de un porro, creí que estaba escribiendo algo trascendental, pero al releerlo tiempo después ya no me pareció así, porque no es lo mismo ponerle moño al pan que comerse el pandemónium.
(Eso sí, más vale que me rompa el alma la poesía y no la policía.)
Autores hay que han escrito sus poemas más maduros a la edad más temprana y otros que han logrado sus mejores páginas en su última etapa autoral.
¿El poeta afina al hombre o el hombre al convivir afina y entona al poeta?
Particularmente, no escribo en la tribuna ni en el santuario, sino en la cocina de mi casa, que es también mi cocina literaria
y por eso necesito dársela a probar a otros, aunque sea de a cucharadas.
No creo en la fórmula alquímica, no creo en el misterio sino en el oficio, pero el poema empieza donde termina el oficio.
¿Y qué es más difícil, reconocer un buen poema o encontrar y reconocer a un buen poeta?
Finalmente, al juicio o pre-juicio individual, aunque lo práctico en mi escritura, prefiero cotejarlo en la mesa abierta entre las opiniones y discusiones de otros.
(*) Rubén Vedovaldi: poeta argentino. Publicó los libros: “Culturicidio en argentiniebla” y “Problemas para quedar mal con dios y con el diablo” (–poemas- ediciones “No muerden” Rosario, 1991); escritos suyos figuran en revistas y antologías nacionales y extranjeras. Participó en los videos: “La imagen del poema” realizado por Denise Almeida Rosario, 1994; “La única ciudad” video editado por librería Homo Sapiens, Rosario, 1995, junto con la antología homónima, compilada por Eduardo D’Anna.. “Tinta de ceibo” círculo de escritores independientes Bermúdez organizado, 1996. Grabó el disco compacto “Cuando la palabra canta” –canciones y poemas- con el músico Carlos Medrano, 1999 y el disco compacto “Palavra livre III” antología, (2004) del taller literario homónimo, que coordina desde 1988. Colabora irregularmente en Rosario/12. Difunde poesía propia y de autores argentinos en micros de emisoras radiales de frecuencia modulada y en sitios de internet.
POEMANIA / DOSSIER
1/ No hay requisitos ni fórmulas por Roxana Rajmilchuk
Solo hay tantos modos como poetas por Amilkar Feria Flores
La respuesta es sencilla, de una simpleza aterradora… por Oscar Wong
2/ Un buen poema por Pepe Junco
3/ Un buen poema y Nacimiento y avatares del poema por Aldo Novelli
4/ ¿Qué requisitos debe contemplar un poema… por Luis Benítez
5/ Si… por Rolando Revagliatti
6/ Hasta volver a nacer… por Elena Cabrejas
¿Qué es la poesía: cuando y por qué es buena o mala? por Alberto Jiménez Ure
7/ Memoria y tradición de la palabra por Andre Cruchaga
8/ Donde hay un poema hay alguien… por Hebe Solves
Una especie de paraíso … por Carlos Barbarito
9/ Lo bello o no bello del poema es indefinible… por Alberto Darío Valenzuela
10/ Una opción especial de relación con el mundo por Milagros Salvador
La sensación de que el poema trasciende la página… por Sebastián Olaso
11/ La necesidad imperiosa de escribir el poema por Cristina Berbari
El lenguaje del alma, un puente de voces, o un estado de gracia… por David Antonio Sorbillo
12/ A la hora de juzgar un poema… por Ruben Vedovaldi
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Piero De Vicari
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