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[crearpoesia] Agenda Esquife //viernes, 21 de noviembre, 2008//

Archivado en Agendas • Fecha: 26-11-2008 11:18:12

Enviado por Rui Mendes

  

suplemento informativo de la revista electrónica de arte y literatura
Esquife
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DE PREMIOS, BECAS Y OTROS DESCONOCIMIENTOS
Jorge Enrique Rodríguez
Premios AHSCasi al cierre de las convocatorias para las becas y premios que ofrece cada año la Asociación Hermanos Saíz (AHS), los miembros de su ejecutivo nos encontramos en un viejo y recurrente dilema: la inconformidad, en el orden cuantitativo, con las propuestas presentadas a concursar. Más allá de la actual tendencia a “no participar en concurso alguno” por motivos que, al menos yo, tengo bien justificados, nos golpea en gran medida el hecho de que no seamos más “agresivos” en la promoción y divulgación, no sólo de estos, sino del resto de las acciones y eventos que conforman el quehacer diario de la organización. Como extensión de las proyecciones que definen a la AHS, este conjunto de premios y becas comporta la singularidad de potenciar con ellos la obra de jóvenes menores de 35 años --sean miembros o no de la Asociación-- que incluye no exclusivamente la creación artística sino además a la investigación, la crítica y el ensayo.
La existencia de acciones que prefiguran promover --más allá de una vanguardia artística-- una vanguardia de crítica y de pensamiento, implica un constante replanteamiento que suponga coherencia con las premisas de creadores, críticos y ensayistas jóvenes; invita a que apostemos por ese camino arduo, de riesgos, nada fácil ni simple; seduce al abordaje de una embarcación que navega contracorriente, y que, a un mismo, tiempo es dique y ruptura. Tal vez sean estas convicciones, unidas a la actitud de salvaguardar y conformar un patrimonio, la que nos determina cada año a readecuar estas convocatorias, a pesar de no encontrarnos satisfechos del todo con determinados resultados.
Manifestaciones como Audiovisuales y Artes Plásticas se complejizan cada vez más, por los elevados costos que se exigen para la realización y producción de sus obras, y realmente comprendemos que es insuficiente la aportación, en este sentido, de una Asociación que se estructura y fundamenta en fines puramente promocionales. Sin rehuir las responsabilidades de la AHS en la urgencia de encontrar estrategias divulgativas de sus acciones --más dinámicas, experimentales, más “para jóvenes”--, creo que los grandes medios de difusión deberían implicarse y colaborar con seriedad en la promoción de estas, y no únicamente detenerse en aquellas instituciones “establecidas” y “consagradas”. Entristece que en ocasiones muchas sean publicitadas por la TV, la radio y la prensa, premios (y eventos) que, con honestidad, no llegan a alcanzar siquiera la relevancia, la trascendencia, y significación de cualquiera de aquellos que promueve la AHS. No se trata de excluir o minimizar, sino de jerarquizar el merecimiento. Más allá de nuestra responsabilidad, insisto, se impone un deber de todos con la política cultural, y dentro de ella, la AHS ha demostrado con creces la sindicatura de la joven vanguardia artística.
La praxis de anteponer siempre la investigación y la crítica a toda acción consagrada a promover el arte y la cultura, obliga a la inmediatez y sistematicidad de los espacios de publicación. Estratégicamente, el sitio Web de la AHS (www.ahs.cult.cu o www.ahs.cu) debería abrirse a la fórmula de establecer un espacio para la crítica de estas obras que devienen de nuestras becas y premios, pues la escasez de ejercitaciones críticas sobre estas obras realizadas, producidas o publicadas a través de este sistema, ha contribuido igualmente al desconocimiento del mismo.
La importancia capital de los críticos y la crítica en la consolidación de una obra o propuesta estética, ha sido redimida en sucesivos debates de antaño, y la AHS agrupa a excelentes críticos que, incluso, editan sus trabajos en publicaciones de mucho más alcance que la revista Dédalo. Alejarnos de la ausencia de la crítica, y sobre todo de las ausencias dentro de ella --como oportunamente advirtiera Leonardo Sarría en “Nuestras anatomías tras la crítica”-- es la acción inmediata que deberíamos llevar a proscenio para evitar inadvertencias.
Premios AHSLa propia naturaleza de la AHS, y el objeto social que comprende, le otorgan una estructura de funcionamiento y proyección que la distingue del resto de cualquier otra institución cultural, dentro y fuera de Cuba. Fortalecer esta estructura, y lograr que sea orgánica, coherente, cohesiva, redundaría en la efectividad de una alternativa de promoción capaz de dialogar con las argumentaciones y presupuestos del arte joven y sus autores. La simple existencia de una Casa del Joven Creador (sedes de la AHS en cada provincia), un plan de eventos y un catalogo de becas y premios, no resuelve la problemática por sí sola si no existe un vínculo estrecho de trabajo entre los jefes de sección, promotores y especialistas, que a fin de cuentas representan, en un todo único, el interlocutor directo con el suceso estético, con el hecho cultural y su trascendencia.
Urge una mirada reflexiva y hacia dentro; tomar una distancia crítica que nos acerque al propósito, que garantice una visión lúcida, un nivel de respuesta objetivo hacia resultados que establezcan una presencia más sólida, más visible, de la obra y sus creadores, no sólo dentro de la conformación de una vanguardia estética, sino dentro de la política cultural toda. La experiencia y la historia misma han demostrado que el aplazamiento de un debate auténtico sobre cualquier zona temática de la cultura, el arte y la creación, es, si acaso, un error que casi siempre se torna difícil enmendar.
Creo que bajo estos replanteamientos podríamos iniciar la singladura que cada año nos conduce al arduo menester de orquestar este conjunto de premios y becas, que más allá de retribuir la actitud que supone toda creación, intenta otorgarle su justo lugar y pertenencia al acto de abocar el riego y su discurso.
CONDUCTA IMPROPIA
Fotografías de Alejandro González en la Galería Servando
Amilkar Feria Flores
Conducta impropia. Expo de Alejandro González¿Qué es una conducta impropia, una mala palabra o un desajuste psicosocial? ¿Qué parámetros determinan la exactitud de estos calificativos? ¿En que circunstancias?
Para empezar, vamos a desmadejar el ovillo por su punta visible, antes que tilden de impropio cualquier otro procedimiento. Consultemos a la Academia:
Conducta: Manera con que los hombres se comportan en su vida y acciones. // 2 Psicol. Conjunto de las acciones con que un ser vivo responde a una situación.
Impropio, pia: Falto de las cualidades convenientes según las circunstancias. // 2. Ajeno a una persona, cosa o circunstancia, o extraño a ellas.
Una suerte de congregación o festival gay se despliega en las arenas de Mi Cayito, en las playas del este de La Habana. El lente del fotógrafo, concienzudamente, con la anuencia (más bien exhortación) de sus “objetivos figurantes”, atrapa las sudadas secuencias del suceso con el empleo de flash a contraluz o pantallas reflectoras, confiriéndole una atmósfera contrastante y expresiva a un evento “microlocalizado” a escala social.
De manera oportuna, citados o encontrados fortuitamente, los concurrentes despliegan sus hábitos a plenitud: un espacio y tiempo reservado para manifestaciones propias de un sector humano cuya proyección social difiere en algunos grados de las del resto de sus congéneres, que a su vez difieren en igual magnitud de grados de las de otros, y así sucesivamente.
Fuera de la “reservación”, sus patrones serían rápidamente acuñados de impropios, algo que no sucede, por ejemplo, con las expresiones de hegemonía masculina (en contraste con la mujer) en el ámbito social que rige la colectividad humana.
Algunas personas de avanzada edad me comentaban que “Conducta impropia” era el término judicial para calificar algunas parcelas no digeribles de la vida ciudadana, particularmente la homosexual, hace unas décadas atrás.
Escalonadamente, muchas trabas y tabúes han sido superadas o recuperadas por nuestra especie, en dependencia de los rigores del momento histórico que se viva. Pero el conocimiento, salvado como experiencia acumulada, sirve de referente para superar los peliagudos escollos de nuestro devenir sociocultural; algo que todavía no sucede de manera uniforme con la tolerancia hacia otras conductas que no sean heterosexuales.
He aquí que el tema sirva como testimonio artístico para llamar la atención de una “prenda de vestir” que se ha quedado trabada en el pasamano de una escalera mecánica. Vale la pena, pues, seguir señalando hacia el rincón oscuro de la conciencia colectiva, para lograr que un día ciertas pautas conductuales dejen de resultar impropias.
DOS JUGLARES DE NÍTIDA FE
Lázaro de Jesús
Foto: Kaloian Santos Cabrera
Pablo Milanés y Raúl TorresNovilunio de musas, vendaval de versos, hojarasca amarga. No existe frontera para la creación humana: el amor no conoce límites. Entretejer coplas de añoranza, desdibujar sueños y retazos de nostalgia, o encender claveles nevados resultan, para Pablo Milanés y Raúl Torres, manías catatónicas de juglares trasnochados. Compartir experiencias en clave trovadoresca tal vez sea para ellos la fuga más deslumbrante a un mundo verdadero de locura.
Nuevamente el teatro Mella fue el escenario de la complicidad mutua entre estos frenéticos amantes de la vida, que hicieron un singular regalo musical para los seguidores de la canción que compromete el pensar, en esta ocasión acompañados del experimentado guitarrista Rey Ugarte.
Pletóricos de inquietas experiencias y rincones de mujer, ambos cantautores unieron sus voces para ofrecer un exquisito concierto, donde la intimidad y la poesía invitaron al placer de las reliquias inventadas. Encanto aderezado, además, por un formato liliputiense, ajustado a la medida de un par de guitarras, a ratos cortejadas por la armónica de la joven Irina González.
Atrapando la magia de espacios revisitados y el latir de nuevas emociones, Pablo y Raúl fueron (re)presentando, con pasión minimalista, los dieciséis temas de su más reciente CD-DVD, que lleva por título sus propios nombres. Raulito es uno de los mejores compositores de Cuba, por eso decidí interpretar sus temas, la mayoría lamentablemente desconocidos por el público, insistió Pablo al referirse al talento de su amigo, a quien conoció hace dos décadas durante la gira Amo esta Isla, cuando Pablo cantó “Candil de nieve”, de la autoría de Torres.
“Distancia amarga”, “Nevasca”y“Sensitiva” hurgaron en las emociones más recónditas del público, intercalados con antológicos títulos del matancero (algunos de ellos cantados por grandes interpretes foráneos, de la talla de Ana Belén y Simone) como el propio “Candil de nieve”, “Se fue” y “Regrésamelo todo”, que hicieron trepidar al auditorio hasta el delirio, en una contagiosa ola de estremecimientos sinuosos a párpados cerrados.
El coro de murmullos desató todo su arte contenido, cuando al final de la velada ambos trovadores interpretaron las emblemáticas creaciones de Pablo “Yolanda” y “El breve espacio en que no estás”, para complacer a una multitud renuente a abandonar la sala ante la inminencia del cierre. ¡No todos los días se puede tener una morada tan cerca del sol, ni un deseo tan fuerte de salir… a fundar!
DESDE EL SITIO DE LA ISLA
Zurelys López
“La ciudad con su humareda y el ruedo
 de sus oficios, nos seguía muy lejos por
 los caminos”.
 Arthur Rimbaud
Osmany OduardoEs importante que, mientras pueda, no se pierda el hombre en su calma precisa. Descifrar vacíos insondables, memorias e intensas vivencias, soledades injustas que trasiegan el espíritu y una incesante inquietud del éxodo, del exilio que le hace convertir sus dudas en una ciudad que finalmente no deshecha en su magnitud, porque lo ha hecho describir su verdad y a la vez ser amante de ella misma.
Osmany Oduardo, autor del poemario Poeta en La Habana, publicado por la Editorial Letras Cubanas en el 2005, sugiere al hombre inconforme con su tiempo y con su selección humana hacia lo que considera su ciudad oscura y melancólica. Nacido en las Tunas en 1975. Poeta, narrador y traductor, Licenciado en Inglés, miembro de la Asociación Hermanos Saíz, ha publicado los poemarios Cántigas de escarnio (San Lope, 2000), Poema conciente (Premio Nacional Décima Joven de Cuba, San Lope, 2001) y el libro de cuentos La noche sin perros (Premio Nacional de Narrativa Joven, Reina del Mar Editores, 2004). Con el libro que hoy reseñamos obtuvo mención en el Premio Casa de las Américas 2004.
Poeta en La Habana es casi un salmo a lo perdido, a lo feo que es bello bajo sus huellas. Su apariencia de descubridor lo hace marcar los sitios esperados.
Es el reflejo de su isla personal, con una visión apropiada y detallada de la ciudad que no considera suya y a la vez le pertenece.
Osmany es un poeta triste inevitablemente, alcanzado por la realidad circundante de varias maneras, huye de las máscaras que tratan de imponerle trabas a su libertad dominada por el delirio del cambio.
“Dile a la ciudad
que me niego a pisar esas arterias,
que me duele la piel
y ni siquiera amanece.
Dile que se me quiebran las columnas,
y soy la envoltura de una mañana ocre.
Dile a tu ciudad
que hoy la he visto pasar frente a mí
en veinticuatro resurrecciones
por segundo”.
He conocido a Osmany en el Festival Internacional de Poesía anterior. Recién yo aparecía en el medio, después de una larga ausencia, y allí se encontraba con su mirada segura de sí mismo, junto a otros poetas. Escuché cada lectura donde el tema del dolor circundaba el espacio. Sus poemas me impresionaron. Aprecié su lucha interna. No lo comparo con otros porque su lamento es único. Pienso que cada quién lo lleva consigo y lo expresa de diferentes formas, aunque su influencia de poetas franceses e ingleses es notable. Él saca de sus líneas vívidas una impresionante estrategia a través de descripciones sobre La Habana, y fluye así desde su origen hasta su estancia capitalina, sin excluir el dolor familiar que lo induce a poemas desgarradores.
La muerte resume fragmentos desiertos y, a la vez, es un misterio el no saber lo que seremos después de ella. De ahí que Osmany nos trasmite tal dolor como si conocerla superficialmente fuera un reto para enfrentarla.
Nos vuelca sensibilidad y razón, signadas por la búsqueda esencial de la vida y el ansia de ver a su ciudad como la dama que debiera ser. Son impasibles sus muros; el francotirador de la palabra lo justifica, al mencionar avenidas o calles simultáneas. Es el poeta que amarra la soga entretejida al nuevo camino redentor, hacia la verdad que prevalece sin dudas sobre esta isla.
EN EL ESCAMBRAY CIENFUEGUERO NO HAY POR PRIMERA VEZ
Francisco Madrigal Sotolongo
EscambrayUna computadora, un televisor y una celda fotovoltaica, son la carta de presentación de cualquier escuelita de la comunidad más intrincada en la geografía del Plan Turquino Cienfueguero, que unido a la presencia de uno o varios maestros, un promotor cultural, un Consultorio del Médico de la Familia, un círculo social, instructores de arte, trabajadores sociales y otros actores comunitarios, conforman un sistema que asegura a cada habitante de ese territorio un entorno cultural adecuado, vista la cultura como el conjunto de valores espirituales y materiales creados por el hombre.
La cultura artística y literaria como formadora de esos valores espirituales ha propiciado mediante su sistema institucional, conformado por: tres salas de video, dos museos (el etnohistórico de montaña y el de plantas medicinales del “Gallego Otero”), una librería, un centro literario, el Conjunto Artístico Integral de Montaña, seis salas de televisión, treinta y cuatro promotores culturales y dieciocho instructores de arte, todo un sistema de actividades culturales dirigidas a formar los valores identitarios de la población serrana.
Los habitantes del Plan Turquino han disfrutado en los últimos años del talento artístico de figuras de reconocido prestigio, quienes se han mezclado espiritualmente con ellos, como Zaida del Río, Enrique Molina, Rolando Núñez, Felito Lahera, Isabel Santos, Cecilio Avilés, Odalys Fuentes, Mario Rodríguez, Corina Mestre y Manuel Porto, que han alternado con insignes unidades artísticas como El Guiñol Nacional de Cuba, La Colmenita, Teatro Ulanto Sukdo España, Teatro Cimarrón, Los Banqueros de La Habana y el Grupo de Teatro Korimakao, entre otros.
Cada año se desarrollan en el lomerío doce eventos culturales de las diferentes manifestaciones artísticas, que propician el intercambio del poblador de la montaña con la vanguardia artística de la provincia, el municipio y el país.
Haciendo una cronología de lo acontecido en el 2008, tenemos lo siguiente: el desarrollo del Taller de Museología en la Montaña en febrero, que reunió a técnicos de esta disciplina de las provincias centrales, y quienes estuvieron en doce comunidades de los Consejos Populares de El Sopapo y Cuatro Vientos, llevando sus piezas museológicas y sus saberes populares a cada asentamiento visitado.
La Feria del Libro en la Montaña --esta vez con siete días de duración, en el mes de abril--, tuvo su apertura nacional en la Comunidad El Nicho, con la presencia de Iroel Sánchez, Presidente del Instituto Nacional del Libro, el caricaturista, artista de la plástica y escritor para niños Cecilio Avilés, y otros, que junto a los libros y escritores homenajeados de las tres provincias centrales del país, dejaron un saldo de más de cuatro mil ejemplares vendidos en treinta y dos comunidades del lomerío.
En el mes de febrero se produjo la Fiesta de las Artes Plásticas en la Montaña, que dejó su huella indeleble para sumarse al “Hongo del Centro Cubano”, al “Grano de Café de Mayarí” y al relieve escultórico de Fidel, erigido en Mayarí, un dolmen construido por importantes artistas plásticos de la provincia, que junto a la Brigada José Martí del municipio y miembros de la ACCA, donaron cuatro tallados y muñequería de importantes valores materiales y culturales para esa comunidad.
El Festival de Cine en la Montaña, esta vez con carácter nacional, también se realizó en el mes de abril, y contó con la exhibición de más de cuarenta filmes y treinta cine-debates, en todos los asentamientos del Plan Turquino.
Las Giras de Verano constituyeron un acontecimiento cultural sin precedentes, con la presencia del Payaso Toribio, el Charrro Ríos, el dúo humorístico Electroshock, el dúo Ángeles de Cristal y el solista José M. Alpízar, quienes recorrieron todos los asentamientos del Plan Turquino, dejando a su paso una estela de bellos espectáculos culturales en la memoria de grandes y chicos.
En agosto, el Festival Cumanayagua y Son animó el lomerío con sones, guarachas y tonadas campesinas, y contó con la presencia de las agrupaciones soneras Cumanay, Obdara, Ekué, Rumores del Turquino, Hermanos Cruz, Caisón y otros, todos del municipio, que realizaron en su conjunto cuarenta presentaciones.
Tras el paso de los huracanes Gustav y Ike se activaron, en los meses de septiembre, octubre y noviembre, seis brigadas compuestas por más de ciento veinte artistas y creadores de la provincia y del municipio, quienes han realizado setenta y cuatro actividades gratuitas, llevando su arte a todas las comunidades del Turquino Cienfueguero, en especial a las comunidades más afectadas: un arte cargado de apoyo solidario al pueblo.
La realización de festivales populares en La Sierrita, El Naranjo, El Mamey, Cuatro Vientos, Crucecita y El Nicho, han unido al INDER, la gastronomía y la cultura para propiciar momentos de recreación a la población serrana.
El encuentro de minibibliotecas de montaña, desarrollado en noviembre, reunió a bibliotecarios de las tres provincias del centro, para recorrer comunidades, llevando libros y fábulas en la mano para los niños en la montaña.
El Encuentro de Narración Oral en la Montaña reunió este año a grupos de teatro de la capital, como Cuerpo Adentro y Teatro Espontáneo Comunitario, quienes trajeron cartas, dibujos y poesías de niños habaneros dedicados a niños de la montaña, para abrir así un puente cultural entre ellos. Teatro de los Elementos, My Clown y Teatro del Sol y la Luna, complementaron las unidades artísticas que recorrieron diecisiete asentamientos, sembrando su arte en lo más intrincado de la geografía montañesa.
Importantes proyectos culturales también concretaron esfuerzos y acciones comunitarias, como los proyectos Del Monte Soy, en La Sierrita; Semillitas de Anón, en la Comunidad Camilo Cienfuegos; Cotorra Catey, en Yaguanabo Arriba; el Proyecto Minas Uno, que acaba de cumplir el sueño de mostrar varios resultados sociales de esa comunidad, y otros, que son también reflejo del quehacer cultural de la montaña.
Quizás por eso, visualizando el documental Por primera vez, en que una comunidad rural se pone en contacto por vez primera con el cine, es posible afirmar que a los pobladores de la montaña del Escambray cienfueguero ya no les es ajeno este arte, ni ninguna otra manifestación artística, porque ellos están “empoderados” de sus comunidades y tienen al alcance de la mano las herramientas necesarias para hacer del arte y la cultura el modo más eficaz de ser mejores.
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Escrito por Carmiña Candido Daverio
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