Enviado por Alexia Marcinyuk
REVISTA CUBA NUESTRA.COM |
|
PRESENTA: |
Editorial de El Nuevo Mundo, séptima edición, Noviembre 2008 - Florida, USA Obama: ¿era de posracialidad global? Llega esta séptima edición de El Nuevo Mundo en un momento crucial de la historia política américana; cuando Estados Unidos se ha dado como presidente al hijo de extranjero, africano por más señas, a un mestizo con un nombre para nada anglosajón: Barack Hussein Obama. Europa, avergonzada, le mira, porque teniendo a África ante sus puertas, y corriendo por sus venas tanta o más sangre negra que en Norteamérica, jamás ha tenido un mandatario mulato como Obama Barack Hussein; esa cara que necesita Estados Unidos frente a un mundo dispuesto a hacerle el daño que no le hicieron sus contrincantes de la guerra fría. Obama el hombre necesario para Los E.U.A. en tiempos en los que una secta musulmana se ha bastado para echar abajo, en el corazón de New York, con miles de muertos de por medio, dos torres gemelas, sectas como esas pueden ser neutralizadas con un rostro y un nombre que más bien recuerdan al profeta, que a la colonización británica. De cara al resto de las Américas, también funciona Obama, por lo menos esa parte donde el ingrediente africano, tiene mayor importancia. Parafraseando a Ortega, Obama es él y sus circunstancias; quien creó las segundas tiene tanto mérito como el propio candidato, quien facilitó que un hombre de tal fenotipo, además de inteligente y carismático, llegara a la máxima magistratura, ha dado una lección de astucia en la reconstrucción de la imagen pública de una nación, que, con razón o sin ella, es más odiada y temida que amada y respetada. Obama podría cambiar esa situación. Con el estigma de la opresión gravado en la piel, Obama gana para su ascenso la solidaridad del mundo, incluido la de los que oprimen a otros y hoy lavan sus conciencias alzado sus copas por un hombre de piel oscura como Obama. Pero no vamos a dar sólo nuestra opinión sobre el significado de Obama, veremos además cuatro visiones distintas que nos ayuden a entender, desde ángulos encontrados, lo que esta pasando y los que puede pasar en Estados Unidos y el resto del mundo con este nuevo presidente, así publicamos lo que escriben sobre el asunto dos periodistas y dos políticos: Amy Goodman, José L. Martel, Alfredo M. Cepero, y Manuel Cuesta Morúa, el último por cierto, vocero de un partido particularmente sensible con el tema de la discriminación racial Arco Progresista, para el cual, con el presidente 44 de los Estados Unidos ha comenzado la era de la posracialidad global, ojala así sea. |
|