Caracas, 30 Oct. ABN.- Por lo menos un puñado de poetas criollos invocó el colombiano Jotamario Arbeláez tras su llegada a Venezuela para recibir el Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora, con su título Paños Menores.
'El gran poeta que admiro actualmente de Venezuela es Ramón Palomares, de quien he tomado ciertos acentos, ciertos tópicos de su trabajo. Mi poeta del alma es Juan Sánchez Peláez, como también un personaje que está un poco olvidado: Ludovico Silva, gran poeta, filósofo y ensayista', expresó.
Sin embargo, el poeta caleño, cofundador del movimiento nadaísta en su tierra, hizo un énfasis especial al nombrar al venezolano Rafael José Muñoz, que recuerda sobre todo por el poemario El círculo de los tres soles.
'Hace unos 40 años recibí este libro, que estaba editado por Juan Liscano, y descubrí ese hermoso poeta. Es un poeta a la altura de Vallejo, y veo con estupor que nadie lo conocía en Venezuela, por ello quisiera que fuera un autor popular', indicó.
Igualmente resaltó el nombre de José Antonio Ramos Sucre, quien según confiesa, es 'otra persona ante la que me inclino, y que es para mí el gran poeta venezolano', destacó.
Pero, además de la empatía con poetas venezolanos, el nadaísmo que logró aglutinar por 50 años expresiones de rebeldía contra el orden establecido en Colombia, tuvo correspondencias con grupos de poetas venezolanos como El techo de la ballena.
'Este movimiento no tuvo mayor perduración en el tiempo pero en cuanto a la fogosidad fue extraordinario, eran más comprometidos con la izquierda y con el marxismo, mientras que nosotros éramos considerados enemigos públicos número uno, nos considerábamos antisociales mientras llegaba el socialismo, y declarábamos que éramos más famosos que Jesucristo y los Beatles juntos', expresó.
Pese a la larga trayectoria (50 años) de este movimiento literario colombiano, Arbeláez al recibir el Premio Víctor Valera Mora propuso clausurarlo y argumentó la posición uribista de uno de sus integrantes y su propia conversión a Cristo, 'no se puede ser nadaísta y uribista', explicó.
Este poeta descubrió su pasión en los versos de Amado Nervo, escondidos en un cuadernito de un tío al que tenía como héroe.
'Una vez a una niña que no me la podía levantar, le dije uno de estos poemas al oído y se me entregó enseguida, y dije: La poesía es un arma cargada de futuro', narró.
Posteriormente, se sumergió en el nadaísmo y empezó a aborrecer a Gustavo Adolfo Becquer y Jorge Isaac, y ahora que propone matar al movimiento se resiste a abandonar la rebeldía.
'La posición del nadaísmo más que revolucionaria fue rebelde contra lo establecido, contra el estatus quo de la sociedad', ilustró mientras escribía sobre un papel: 'Mientras exista una mujer hermosa habrá nadaísmo', relató. |