Así cumplió cincuenta
portando todavía
ese silencio que al abrir la puerta
aquel día, entró gritando
a voz entera
que no hablaría de su guerra.
EL CUMPLEAÑOS DEL SOLDADO
…venía de un hueco..
Le abrí la puerta
una mañana del 68—
Eran las seis en punto
del sol nacido en una palma
— un faro recién apagado
—un cayo de Viscaya,
...uno de algas
en la gresca del mar en la bahía.
Venía de aquella guerra,
de la que nadie habla;
Su silencio entró gritando
que nunca hablaría
de la suya enredada con aquella.
Cumplía veinte y cuatro años,
Ayer cumplió cincuenta—
aún conservo el uniforme
que trajo envuelto en una bolsa
que se quitó al entrar a un Hércules
al despegar de un cráter en Saigón.
Me lo entregó para que lo enterrara—
y nunca dijo nada del agujero de bala
en la guerrera —que olía
a rata de caverna en el calor del mediodía.
Nunca dijo nada
de aquella guerra sucia
que nunca fue de nadie,
pero se le veía
algo asi como un pasar
de balas que solo él sentía
de cosas que solo él sabía
que nunca las diría.
Así cumplió cincuenta
portando todavía
ese silencio que al abrir la puerta
aquel día, entró gritando
a voz entera
que no hablaría de su guerra.
JOSEPH BEROLO
Sevilla España
Mayo 2002- 1:50 pm
Colombia
Libros Editados por EDITORIAL AVE VIAJERA, LIBROS POR DEMANDA. BOGOTA, COLOMBIA
POR LAS VENAS ABIERTAS DE COLOMBIA
PRESENCIA AUSENTE
AVE VIAJERA- POEMARIO, MEXICO 1970
ANDANZAS DE UNA PLUMA ANDARIEGA
IMAGENES
DESVELOS AL AMANECER DE UN NUEVO MUNDO . 11 DE SEPTIEMBRE 2001, NEW YORK
LA ETERNA FUNDACION DE BOGOTA
KOYANISQATSI. El POETA POR LOS SENDEROS DE LA GUERRA
REVISTA VIRTUAL - AVE VIAJERA. www.aveviajera.org
EL HIJO DE MATILDE . NOVELA HISTORICA. PARA NOV. 2008
DE MI..(Extracto del Poema)
No digáis que me he cansado ya de la jornada
ni que en dudas y veremos está mi alma inerte
y sorda en el portal sombrío de la misma nada
pensando en que le llegue la ominosa muerte.
Si me veis a veces cual rumiando necias amarguras
y en el sobrio silencio de alguna tarde novembrina
apoyado contra un recio tronco en sórdido encinar—
creer debéis que es un simple alto en mi eterno caminar.
JOSEPH BEROLO