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ARCHIVOS LATINOAMERICANOS. III: Enrique Molina

Archivado en General • Fecha: 27-12-2007 23:19:38

Alejandro Drewes


DIBUJOS EN LA NIEBLA

Con fecuencia la niebla,
con sus goteantes hilos y su unánime sonido marítimo,
brotando de sordos manantiales, de lúgubres sirenas,
llegaba hasta el cálido interior,
a la pequeña cucharilla de té;
sorbiendo con desmayo la luz de los rincones apacibles
como un mojado incendio donde todo se pierde con escamas
efímeras.

¿Quién olvida un entierro por los campos,
atravesando túmulos d elechosas magnolias...?
¿Quién olvida el disuelto país, con nidos húmedos en los faroles,
con las veletas rotas, con ausentes gentecillas muertas
conversando en las calles;
el delgado país que se ve entre la niebla, desde la alta ventana
o que quizá nunca se ha visto?

Y después, ciertos egstos con que cansadas niñas se licuan.
Cierto inerte abandono en las manos...
Es esa intimidad apenas vulnerable, e indecible, sin duda.
Un sabor submarino en la boca; y en efecto,
el corazón demasiado próximo. Sí, demasiada dulzura...
Tanta música ahogada,
tanto gris silencioso en la desnuda, profunda cavidad del cielo...


Enrique Molina, poema tomado de: "Las cosas y el delirio" (1941)



MI LECHO

Desaparecen sus fronteras
Hay espejismos en las sábanas
Acecha en lo oscuro y jadea:
¡Una gaviota por almohada!

Entonces viven como antaño
Enormes leones entre los muebles
Un crujido eriza la noche:
La vieja memoria dle miedo

Hay un largo viaje de ciego
en un carromato desierto
Una casa sola en las dunas
Una región en movimiento

Pero yo busco mi palabra
Interrogo tanta ceniza
Descubro esos cuerpos inmunes
a la sombra que los conmina

Lazos humanos indecisos
de aliento de polvo de espumas
de calor de pelos de hierba
de besos de nidos de exilio

Y lugares que se entreabren
como brazos o encrucijadas
Un olor de puertos y barcos
¡Sólo una ola por almohada!

O seres ausentes que pasan
y se ven al cerrar los ojos
perpetuados por el silencio
tallados en plata nocturna

La mordedura de la tierra
El bello dios sólo de aliento
Una rampa vertiginosa
Una ardiente loba de cielo

Con las tibias playas dormidas
de mujeres que se convierten
en holoturias transparentes
en eternas fosforescencias

Y las parejas de la noche
con su pasión de labios libres
hermosas como esas gargantas
donde brilla la luz del crimen

Lecho de estambres y corrientes
Lecho vampiro hecho manigua
Lecho de adiós y de caverna
¡Una ráfaga por almohada!

Lecho d etrenes que susurran
en la terrible lejanía
Lecho cálido como una lágrima
¡Sólo la lluvia por almohada!


Enrique Molina, poema tomado de: "Fuego libre" (1962)



GEOGRAFIA


¿Es una región seca? Ahí permanezco
Petrificado en el fondo de una laguna de amnesia
Surgen objetos ausentes
Una mujer diminuta al final de una calle larguísima
Unos viejos jugando a las cartas un jinete
Unas lámparas de sótano iluminando el pueblecito disecado
Colchones en ruinas en torno a los cuales
el lugar retrocede incesantemente
desaparece
como la cola de una rata en su agujero

Tal vez el humo allí es otra cosa.
Tu presencia indestructible en lluvias jamás borradas
en escenas de transfusión de sangre - de una gran palidez
Ya no existen
los santuarios de la costa las uñas de los ladrones
los rostros conocidos (Oh, conocidos...)

¿Pero alguien conoce esas bocas que crujen como un postigo
como una polvorienta escalera de madera que lleva a un lugar
nulo?
¿Esos ojos con la unidad de un inmenso baldío y luces
de otros siglos?

Enrique Molina, poema tomado de: "Las bellas Furias" (1966)

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Enrique Molina:
Poeta y pintor argentino (Buenos Aires, 1910).
Los temas recurrentes y obsesiones en la obra de Enrique Molina -el mundo mágico y el mundo subterráneo; la pasión por la mujer y y lo erótico,y el fondo siempre cambiante de una Naturaleza imponente, mítica, fabulosa, - recorren su poética a lo largo de diferentes poemarios: Las cosas y el delirio (1941); pasiones terrestres (1946); Costumbres errantes o la redondez de la tierra (1951); Fuego libre (1962); El ala de la gaviota (1989) y Hacia una isla incierta (1992).
Afiliado al lenguaje y la estética del surrealismo desde su inicio, su escritura sin embargo explora otros límites, en especial el intertexto palabra-imagen, dando una rara cualidad pictórica a muchos de sus poemas.

Una cita del autor, tomada de la contratapa de la antología "Orden terrestre" (Buenos Aires, Seix Barral, 1995), resume de alguna manera el mundo de su experiencia vital:

"La poesía no puede ser otra cosa que que un diálogo abisal entablado ente el ser y el mundo, entre el interior y los datos de los sentidos volcados al espectáculo de una realidad palpable y deslumbrante. El poema es el signo de ese diálogo y sólo puede comprendérselo como una experiencia vital irrenunciable, como expresión del torbellino de la emoción y el deseo, y sobre todo de la energía profunda que él mimso engendra: el demono de la insatisfacción permanente. Sobre etos elemntos he intentado elaborar una forma particular de expresión, que quizá no ha sido otra cosa que una manera de vivir, una praxis determinada del poema. a ese reverbero de una aventura sin solución me he sometido simpre y también a él obedece lo que más estimo en la poesía: su orden terrestre, su sabiduría trascendente, su rostro misterioso y translúcido".

Jens/Alejandro Drewes. 28.4.05

Escrito por Carmiña Candido Daverio
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