Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Apuntes desde la melancolía. María Eugenia Caseiro©

Archivado en General • Fecha: 19-12-2007 14:19:32

Apuntes desde la melancolía.
María Eugenia Caseiro

Estas palabras preliminares que el amigo licenciado Fernando R. Ortega tituló al leerlas Apuntes desde la melancolía y publicó en la revista Comunicando a finales del año 2005, fueron tendidas a modo de puente, pasando por los que no olvidan, entre los que olvidan y los olvidados. Palabras que a pesar del naufragio de un anhelo en el mar de los tiempos, continúan llevando al hombro el fardo de la impotencia y en la esperanza y aspiraciones para un mundo mejor, siguen flotando en espera del galeón de la justicia, del bergantín del equilibrio, o el trasatlántico de un futuro mejor.

En este 2007 y siempre que la conciliación despliegue ese viento a favor que nos reanuda en el tiempo para que no se hunda esa esperanza, deseo compartirlas de nuevo y pulsar sobre aquellos que no olvidan, un hálito de juicio desde estas olas que me envuelven y que se extienda a los que olvidan y a los olvidados.




Se acerca la Navidad, y con ella una mezcla de emociones, una gama que va desde la alegría hasta la nostalgia; desde la pena, hasta la felicidad; pero la tristeza, el desamparo, la pobreza, están tan sólo un paso de donde elevan su mansión del lujo y la abundancia.

Muchos coinciden en que la Navidad es una época para reflexionar. En ese período, tan cercano al fin de un plazo, de una meta trazada, las personas tienden a hacer una recapitulación de los eventos transcurridos en esos doce meses que componen el año que está por terminar. Finalmente el almanaque, suspendido de su última hoja, como un enfermo que no quiere morir, cede a la caída de los días en el estanque donde se mezclan razón y sentimiento.

La vida, que necesita soldados de alma limpia, con voces como espejos relucientes que canten a la pena o a la gloria, no depende de de antojos o voluntades extrañas, y como un dictado o un sugerido pasa a ser un impuesto, es por ello que los que creemos que en las artes no caben imposiciones, prescindimos muchas veces del auspicio de aquellas; así cada quien empuña su voz como instrumento para cantar, en vez de a la dicha y la alegría, a la pena, al desconcierto, al dolor y a la pobreza.


Rostros desteñidos.

"La carga más pesada nos destroza,
somos derribados por ella,
nos aplasta contra la tierra."
Milán Kundera

Es preciso cruzar el puente de lluvia sin paraguas
hender los pies de salamandras en el barro de los pesebres y las cruces;
acuchillar el perfil de las casas y dejar la huella del sudor donde los perros
lloran la ausencia como un mal congénito,
y la resina de sus ojos cubre la violencia bajo el ámbar de todos los estratos.

No hay desperezo, en el ir y venir de las pisadas
la ciudad se oblicua y desgana. Hay un límite para respirar,
una frontera donde explota el pulmón cetrino en la fachada sordomuda,
en el soslayo del ojo de neón,
en las vidrieras cargadas de regalos que nunca,
sabrán del dolor en las colgaduras de aceite y tedio,
en las arrugas y las roturas de los visillos por los que el polvo pasa,
trenza la humedad en las ventanas y se acumula como la peste.
-cada mancha indiferente, ignora las monedas y los pasos-.

Los desposeídos, los marginados,
los ciegos que asolan los precipicios del día con los dedos de sufrir la limosna,
con la razón vencida en las heladas del estómago,
añoran una piña caliente y roja para celebrar la infinita belleza inalcanzable de las fiestas.

Pero la sangre
la maldita sangre de no ser, golpea
mata el perfume de la nieve y los regalos atorándose como el engrudo
Y se les muere indignamente la razón sobre el asfalto
sobre las calles entrecruzadas que oprimen la quietud del desencuentro.

María Eugenia Caseiro©
buhowriter@hotmail.com

Escrito por Carmiña Candido Daverio
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias (URL para referencias)


Comentarios


Comentar



Recordar datos




LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009