Luz para el poeta
Silbaba una voz
Por detrás la luna
Creando luz
Un temblor,
Un sueño
Una duda
Su pulso es frío, tangible
Telúrico
Cohabita la perpetuidad
Las verdades los silencios
Aduce que se encuentra desnudo
Pero su luminosidad perfecta
Misterioso nimbo astral
Transforma la voz
En una pluma celestial
Maritza Luza Castillo
La Dueña de los Girasoles
A veces se colgaba de la nostalgia para poder encontrar ese quehacer incuestionable y vocacional del vivir
Y se estacionaba en esa instancia
Donde los ocultos secretos hablan al descubierto después de haber maniobrado en un rincón oscuro
Pronto, la poesía se cifro en su vientre
Y con ello germinó el mas hermoso girasol, abierto extendiendo sus pétalos amarillos a la poética de su estética
Ahora ya no esta obligada a imaginarse la alegría de los demás
Aquellas hojillas delicadas
Tocan sus sueños
Entibian su alma
Y abrillantan sus sentidos
Su refugio para felexionar
Surca la tierra para volver a sembrar
Como la dueña de los girasoles
Maritza Luza castillo