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EUGENIO MONTALE: Antología

Archivado en General • Fecha: 16-08-2007 14:10:31

Fuente: Alejandro Drewes

EUGENIO MONTALE: Antología


http://www.ameritalia.id.usb.ve/p/lib/sag.trad/teo/ma.htm.
Antología de Eugenio Montale

Los Limones (I Limoni); Corno Inglés (Corno Inglese); S. T; Moradas
(Stanze); Noticias desde El Amiata (Notizie dell'Amiata); Dora Markus
(Dora Markus); S. T.; La Borrasca (La Bufera);Malecón (Lungomare); El Arca
(l'Arca); Luz de Invierno (Luce d'Inverno); La Historia (La Storia); Xenia
(Xenia); El Arte Pobre (L'Arte Povera); A. C.; La Forma del Mundo (La Forma
del Mondo); Para Terminar (Per Finire); El Vacío (Il Vuoto); S. T.; S. T.;
S. T.; Duermevela (Dormiveglia); Exabrupto (Ex Abrupto); Mañanica
(Mattinata); En el Jardín (Nel Giardino); Recuerdo (Ricordo); S. T.; S. T.;
S. T.

De Huesos de sepia (1920-1927).

Los limones

Escúchame, los poetas laureados
se mueven solamente entre las plantas
de nombres poco usados: bojes ligustres o acantos.
Yo, para mí, amo los caminos que van a parar a los herbosos
fosos donde en charcos
medio secos los muchachos agarran
cualquier flaca anguilla:
las senderos que atraviesan los cerros
descienden entre los copetes de las cañas
y se meten en los huertos, entre los limoneros.

Mejor si las algazaras de los pájaros
tragadas por el azul se apagan:
más claro se escucha el susurro
de las ramas amigas en el aire que casi no se mueve,
y los sentidos de este olor
que no sabe desprenderse de la tierra
y en el pecho llueve una dulzura inquieta.
Aquí, de las divertidas pasiones
de milagro calla la guerra,
aquí toca también a nosotros los pobres nuestra parte de riqueza
y es el olor de los limones.
Mira, en estos silencios en los cuales las cosas
se abandonan y parecen vecinas
a traicionar su último secreto,
a veces esperamos
descubrir un error de la Naturaleza
el punto muerto del mundo, el anillo que no guarda,
el hilo para desembrollar que finalmente nos ponga
en medio de una verdad.
La mirada escuadriña el entorno
la mente indaga reconcilia desune
en el perfume que inunda
cuando el día más languidece.
Son los silencios en los que se ve
en cada sombra humana que se aleja
alguna disturbada Divinidad.

Pero falta la ilusión y el tiempo nos remite
a las ciudades rumorosas donde el azul se muestra
solamente a pedazos, en lo alto, entre las cimas.
La lluvia cansa la tierra, de después; se adensa
el tedio del invierno sobre las casas,
la luz se hace avara - amarga el alma.
Cuando un día desde un portón malcerrado
entre los árboles de un patio
se nos muestran los amarillos de los limones;
y el hielo del corazón se deshace
y en el pecho nos hierven
sus canciones
las trompetas de oro de la solidaridad.

Da Ossi di seppia (1920-1927). I Limoni. Ascoltami, i poeti laureati / si
muovono soltanto fra le piante / dai nomi poco usati: bossi ligustri o
acanti. / Io, per me, amo le strade che riescono agli erbosi / fossi dove in
pozzanghere / mezzo seccate agguantano i ragazzi / qualche sparuta anguilla:
/ le viuzze che seguono i ciglioni, / discendono tra i ciuffi delle canne /
e mettono negli orti, tra gli alberi dei limoni. // Meglio se le gazzarre
degli uccelli / si spengono inghiottite dall'azurro: / più chiaro si ascolta
il susurro / dei rami amici nell'aria che quasi non si muove, / e i sensi di
quest'odore / che non sa staccarsi da terra / e piove in petto una dolcezza
inquieta. / Qui delle divertite passioni / per miracolo tace la guerra, /
qui tocca anche a noi poveri la nostra parte di ricchezza / ed è l'odore dei
limoni. // Vedi, in questi silenzi in cui le cose / s'abbandonano e sembrano
vicine / a tradire il loro ultimo segreto, / talora ci si aspetta / di
scoprire uno sbaglio di Natura, / il punto morto del mondo, l'anello che non
tiene, / il filo da disbrogliare che finalmente ci metta / nel mezzo di una
verità. / Lo sguardo fruga d'intorno / la mente indaga accorda disunisce /
nel profumo che dilaga / quando il giorno più languisce. / Sono i silenzi in
cui si vede / in ogni ombra umana che si allontana / qualche disturbata
Divinità. // Ma l'illusione manca e ci riporta il tempo / nelle città
rumorose dove l'azzurro si mostra / soltanto a pezzi, in alto, tra le
cimase. / La pioggia stanca la terra, di poi; s'affolta / il tedio dell'
inverno sulle case, / la luce si fa avara - amara l'anima. / Quando in
giorno da un malchiuso portone / tra gli alberi di una corte / ci si
mostrano i gialli dei limoni; / e il gelo del cuore si sfa, / e in petto ci
scrosciano / le loro canzoni / le trombe d'oro della solarità.

Cuerno inglés

El viento que esta tarde toca atento
-recuerda un fuerte batir de espadas-
los instrumentos de los espesos árboles y barre
el horizonte de cobre
donde tiras de luz se extienden
como aquilones al cielo que retumba
(¡ Nubes en viaje, claros
reinos de allá arriba ! ¡ De altos Eldorados
puertas mal cerradas !)
Y el mar que escama a escama,
lívido, cambia de color,
lanza a tierra una tromba
de espumas deformadas;
el viento que nace y muere
en la hora que lenta se ennegrece
te tocase a tí también esta noche
desafinado instrumento,
corazón.

Corno Inglese. Il vento que stasera suona attento / -ricorda un forte
scotere di lame- / gli strumenti dei fitti alberi e spazza / l'orizzonte di
rame /dove strisce di luce si protendono / come aquiloni al cielo che
rimbomba / (Nubole in viaggio, chiari / reami di lassù! D'alti Eldoradi /
malchiuse porte!) / e il mare che scaglia e scaglia, / livido,muta colore /
lancia a terra una tromba / di schiume intorte; il vento che nasce e muore /
nell'ora che lenta s'annera / suonasse te pure stasera / scordato strumento,
/ cuore.

(s.t)

No nos pidan la palabra que de cada lado escuadriñe
nuestro ánimo informe, y con letras de fuego
lo declare y lo haga resplandecer como un azafrán
perdido en medio de un prado polvoroso.

¡ Ah, el hombre que se va seguro,
a los otros y asi mi mismo amigo,
y su sombra no cuida más que la canícula
fija sobre un desconchado muro !

No nos pregunten la fórmula que mundos pueda abrirte,
si cualquier torcida sílaba está seca como una rama.
Hoy sólo ésto podemos decirte,
aquello que no somos, aquello que no queremos.

(s.t) Non chiederci la parola che squadri da ogni lato / l'animo nostro
informe, e a lettere di fuoco / lo dichiari e risplenda come un croco /
perduto in mezzo a un polveroso prato. // Ah l'uomo che se ne va sicuro, /
agli altri ed a se stesso amico, / e l'ombra sua non cura che la canicola /
stampa sopra uno scalcinato muro! // Non domandarci la formula che mondi
possa aprirti, / sì qualche storta sillaba e secca come un ramo. / Codesto
solo oggi possiamo dirti, / ciò che non siamo, ciò che non vogliamo.

Arsenio

Los torbellinos levantan el polvo
sobre los techos, en remolinos, y sobre los descampados
desiertos, donde los caballos encapuchados
husmean la tierra, detenidos delante
de los critales relucientes de las posadas.
Por la avenida, de cara al mar, tú desciendes
en este día
ora lluvioso, ora encendido, en el que disparos parecen
transformar las horas
iguales, apretadas en trama, un retornelo
de castañuelas.

Es el signo de otra órbita: síguelo.
Desciende en el horizonte que domina
una tromba de plomo, alta sobre los remolinos,
vagabunda más que ellos: salobre turbión
ondulante, soplado por el rebelde
elemento a las nubes; haz que el paso
sobre el cascajo te cruja y te tropiece
la maraña de las algas: aquel instante
es, tal vez, tan esperado, que te permita
terminar tu viaje, anillo de una
cadena, inmóvil andar, Oh! demasiado conocido
delirio, Arsenio, de inmovilidad...

Escucha entre las palmeras el brote trémulo
de los violines, apagado cuando rueda
el trueno con un bramar de espada
detonada; la tempestad es dulce cuando
brota blanca la estrella de la Canícula
en el cielo azul y lejana parece la tarde
que es próxima: si el rayo la incide
ramifica como un árbol precioso
dentro de la luz que se enrojece: y el tímpano
de los gitanos es el retumbo silencioso.

Desciende en medio de la oscuridad que precipita
y cambia el mediodía en una noche
de globos encendidos, bamboleantes en la orilla,-
y fuera, donde una sombra sola tiene
mar y cielo, en las barcas dispersas palpita
el acetileno-
hasta que gotea temeroso
el cielo, humea el suelo que se abreva,
todo de lado te enjuaga, golpean
los blandos toldos, un rumor inmenso roe
la tierra, abajo se debilitan chirriando
las linternas de papel sobre las calles.

Así, perdido entre los mimbres y las esteras
goteantes, junco tú que las raíces
consigo arrastran, viscosas, ya no
ágiles, tiemblas de vida y te extiendes
en un vacío resonante de lamentos
sofocados, la red te absorbe
de la onda antigua que te envuelve; y todavía
todo te recoge, calle pórtico
muros espejos te fija en una sola
helada multitud de muertos,
y si un gesto te roza, una palabra
cae a tu lado, aquello es tal vez, Arsenio,
en la hora que se disuelve, la señal de una
vida ahogada surgida para tí, y el viento
la porta con la ceniza de los astros.

Arsenio. I turbini sollevano la polvere / sui tetti, a mulinelli, e sugli
spiazzi / deserti, ove i cavalli incappucciati / annusano la terra, fermi
innazi / ai vetri luccicanti degli alberghi. / Sul corso, in faccia al mare,
tu discendi / in questo giorno / or piovoso ora acceso, in cui par scatti /
a sconvolgerne l'ore / uguali, strette in trama, un ritornello / di
castagnette. // È il segno d'un'altra orbita: tu seguilo. / Discendi all'
orizzonte che sovrasta / una tromba di piombo, alta sui gorghi, / più d'essi
vagabonda: salso nembo / vorticante, soffiato dal ribelle / elemento alle
nubi; fa che il passo / su la ghiaia ti scricchioli e t'inciampi / il
viluppo dell'alghe: quell'istante / è forse, molto atteso, che ti scampi /
dal finire il tuo viaggio, anello d'una / catena, immoto andare, oh troppo
noto / delirio, Arsenio, d'immobilità... // Ascolta tra i palmizi il getto
tremulo / dei violini, spento quando rotola / il tuono con un fremer di
lamiera / percossa; la tempesta è dolce quando / sgorga bianca la stella di
Canicola / nel cielo azzurro e lunge par la sera / ch'è prossima: se il
fulmine la incide / dirama come un albero prezioso / entro la luche che s'
arrosa: e il timpano / degli tzigani è il rombo silenzioso. // Discendi in
mezzo al buio che precipita / e muta il mezzogiorno in una notte / di globi
accesi, dondolanti a riva,- / e fuori, dove un'ombra sola tiene / mare e
cielo, dai gozzi sparsi palpita / l'acetilene- / finché goccia trepido / il
cielo, fuma il suolo che s'abbevera, / tutto d'accanto ti sciaborda,
sbattono / le tende molli, un fruscìo immenso rade / la terra, giù s'
afflosciano stridendo / le lanterne di carta sulle strade. // Così sperso
tra i vimini e le stuole / grondanti, giunco tu che le radici / con sé
trascina, viscide, non mai / svelte, tremi di vita e ti protendi / a un
vuoto risonante di lamenti / soffocati, la tesa ti ringhiotte / dell'onda
antica che ti volge; e ancora / tutto che ti riprende, strada portico / mura
specchi ti figge in una sola / ghiacciata moltitudine di morti, / e se un
gesto ti sfiora, una parola / ti cade accanto, quello è forse, Arsenio, /
nell'ora che si sciogle, il cenno d'una / vita strozzata per te sorta, e il
vento / la porta con la cenere degli astri.

Moradas

Busco en vano el punto donde se movió
la sangre que te nutre, infinito
rechazarse de los círculos, más allá del espacio
breve de los días humanos,
que te hice presente en una congoja
de agonías que no sabes, viva en un pútrido
pantano de astro abismado; y ahora
es linfa que dibuja tus manos,
te late en los pulsos inadvertida y el rostro
te inflama o descolora.

También la red minuta de tus nervios
recuerda un poco este su viaje
y si los ojos te descubro allí se consuma
un fervor cubierto de un paso
borrascoso de espuma que ora se espesa
ora se rompe, y tú lo sientes en los zumbidos
de las sienes desvanecer en tu vida
como se rompe a veces en el silencio
de una plaza amodorrada
un vuelo estrepitoso de palomas.

En tí converge, ignara, una aureola
de hilos, y cierto, alguno de ellos se parecía
a los otros; y hubo quien estremeció la tarde
recorrido por una cándida ala en fuga,
y hubo quien vió larvas vagabundas
donde otros faltantes chiquillas en enjambres,
o separaciones, cuál relámpago que derramas,
en el sereno una arruga y el choque de las
palancas del mundo salidas de un desgarrón
del azul la envolvió, lamentoso.

En tí me aparece una última corona
de ceniza ligera que no dura
pero desflecada se precipita. Querida,
desquerida, es así tu naturaleza.
Tocas el signo, tramontas. Oh, el zumbido
del arco que es disparado, el surco que ara
la oleada y se encierra! Y ahora sube
la última burbuja. La condena
es tal vez esta desvariante amarga
oscuridad que desciende sobre quien queda.

Da Le occasioni (1928-1939). Stanze. Ricerco invano il punto onde si mosse /
il sangue che ti nutre, interminato / respingersi di cerchi oltre lo spazio
/ brevi dei giorni umani, / che ti rese presente in uno strazio / d'agonie
che non sai, viva in un putre / padule d'astro inabissato; ed ora / è linfa
che disegna le tue mani, / ti batte ai polsi inavvertita e il volto / t'
infiamma o discolora. // Pur la rete minuta dei tuoi nervi / rammenta un
poco questo suo viaggio / e se gli occhi ti scopro li consuma / un fervore
coperto da un passaggio / turbinoso di spuma ch'or s'infitta / ora si
frange, e tu lo senti ai rombi / delle tempie vanir nella tua vita / come si
rompe a volte nel silenzio / d'una piazza assopita / un volo strepitoso di
colombi. // In te converge, ignara, una raggéra / di fili; e certo alcuno d'
essi apparve / ad altri: e fu chi abbrividì la sera / percosso da una
candida ala in fuga, / e fu chi vide vagabonde larve / dove altri scorse
fanciullette a sciami, / o scoperse, qual lampo che dirami, / nel sereno una
ruga e l'urto delle / leve del mondo apparse da uno strappo / dell'azzurro l
'avvolse, lamentoso. // In te m'appare un'ultima corolla / di cenere leggera
che non dura / ma sfioccata precipita. Voluta, / disvoluta è così la tua
natura. / Tocchi il segno, travàlichi. Oh il ronzìo / dell'arco ch'è
scoccato, il solco che ara / il flutto e si rinchiude ! Ed ora sale / l'
ultima bolla in su. La dannazione / è forse questa vaneggiante amara /
oscurità che scende su chi resta.

Noticias de la amiata

Los fuegos artificiales del mal tiempo
serán murmullos de colmenas al atardecer.El cuarto tiene vigas
apolilladas y un olor de melones
penetra del entablado. Las humaredas
mórbidas que remontan un valle
de elfos y de hongos hasta el cono diáfano
de la cima me enturbian los vidrios,
y te escribo de quien, desde esta mesa
remota, desde la célula de miel
de una esfera lanzada en el espacio-
y las jaulas cubiertas, el hogar
donde los marrones explotan, las venas
de salitre y de moho son el cuadro
donde dentro de poco romperás. La vida
que te fabula es todavía demasiado breve
si te contiene ! Abre tu ícono
el fondo luminoso. Afuera llueve.

Notizie dall'Amiata. Il fuoco d'artifizio del maltempo / sarà murmure d'
arnie a tarda sera. / La stanza ha travature / tarlate ed un sentore di
meloni / penetra dall'assito. Le fumate / morbide che risalgono una valle /
d'elfi e di funghi fino al cono diafano / della cima m'intorbidano i vetri,
/ e ti scrivo di qui, da questo tavolo / remoto, dalla cellula di miele / di
una sfera lanciata nello spazio- / e le gabbie coperte, il focolare / dove i
marroni esplodono, le vene / di salnitro e di muffa sono il quadro / dove
tra poco romperai. La vita / che t'affàbula è ancora troppo breve / se ti
contiene ! Schiude la tua icona / il fondo luminoso. Fuori piove.

Dora Marcus

1
Fue donde el puente de madera
pone a Puerto Corsini en alta mar
y raros hombres, casi inmotos, hunden
y hacen zarpar las redes. Con un signo
de la mano indicabas la otra orilla
invisible tu verdadera patria.
Después seguimos el canal hasta la dársena
de la ciudad, brillante de hollín
en la basura donde se hundía
una primavera inerte, sin memoria.

Y aquí, donde una antigua vida
si abigarra en una dulce
ansiedad del Oriente,
tus palabras irisábano como las escamas
del salmonete moribundo.

Tu inquietud me hace pensar
en los pájaros de paso que chocan con los faros
en las noches tempestuosas:
es también una tempestad tu dulzura,
remolinea y no aparece,
y sus reposos son también muy raros.

No sé como extenuada tú resistes
en este lago
de indiferencia que es tu corazón; tal vez
te salva un amuleto que tienes
cerca del lápiz de los labios,
al edredón, a la lima: un ratón blanco,
de marfil; y así existes !

2
Ahora en tu Carintia
de mirtos floridos y de esteros,
inclinada sobre el borde vigilas
la carpa que tímida aboca
y sigue sobre los filamentos, entre los hirsutos
pináculos las ascensiones
del atardecer y en las aguas una llama
de toldos de muelles y pensiones.

La tarde que se extiende
sobre la húmeda cuenca no lleva
con las palpitaciones de los motores
otro que gemidos de ganzos y un interno
de níveas mayólicas dice
al espejo ennegrecido que te vió
distinta una historia de horrores
imperturbados y la incide
donde la esponja no arriba.

Tu leyenda,Dora !
está escrita ya en aquellas miradas
de hombres que tienen patillas
alteradas y débiles en grandes
retratos de oro y retorna
a cada acuerdo que expresa
la armónica rota en la hora
que oscurece, siempre más tarde.

Está escrita allá. El siempre verde
laurel para la cocina
resiste, la voz no muta,
Ravenna está lejos, destila
veneno una fe feroz.
¿ Que quiere de tí ? No se transfiere
voz, leyenda o destino...
Pero es tarde, siempre más tarde.

Dora Markus. 1 Fu dove il ponte di legno / mette a Porto Corsini sul mare
alto / e rari uomini, quasi immoti, affondano / o salpano le reti. Con un
segno / della mano additavi all'altra sponda / invisibile la tua patria
vera./ Poi seguimmo il canale fino alla darsena / della città, lucida di
fuliggine, / nella bassura dove s'affondava / una primavera inerte, senza
memoria.// E qui dove una'antica vita / si screzia in una dolce / ansietà d'
Oriente, / le tue parole iridavano come le scaglie / della triglia
moribonda. // La tua irrequietudine mi fa pensare / agli uccelli di passo
che urtano ai fari / nelle sere tempestose: / è una tempesta anche la tua
dolcezza, / turbina e non appare, / e i suoi riposi sono anche più rari. //
Non so come stremata tu resisti / in questo lago / d'indifferenza ch'è il
tuo cuore; forse / ti salva un amuleto che tu tieni / vicino alla matita
delle labbra, / al piumino, alla lima: un topo bianco, / d'avorio; e così
esisti 2 Ormai nella tua Carinzia / di mirti fioriti e di stagni, / china
sul bordo sorvegli / la carpa che timida abbocca / o segui sui tigli, tra gl
'irti / pinnacoli le accensioni / del vespro e nell'acque un avvampo / di
tende da scali e pensioni. // La sera che si protende / sull'umida conca non
porta / col palpito dei motori / che gemiti d'oche e un interno / di nivee
maioliche dice / allo specchio annerito che ti vide / diversa una storia di
errori / imperturbati e la incide / dove la spugna non giunge. // La tua
leggenda,Dora ! / Ma è scritta già in quegli sguardi / di uomini che hanno
fedine / altere e deboli in grandi / ritratti d'oro e ritorna / ad ogni
accordo che esprime / l'armonica guasta nell'ora / che abbuia, sempre più
tardi. // E scritta là. Il sempreverde / alloro per la cucina / resiste, la
voce non muta, / Ravenna è lontana, distilla / veleno una fede feroce. / Che
vuole da te ? Non si cede / voce, leggenda o destino... / Ma è tardi, sempre
più tardi.

(s.t)

Y tú seguiste las frágiles arquitecturas
inundadas por el tiempo y el carbón,
los patios cuadrados que tienen en el medio
el pozo profundísimo; tú seguiste
el vuelo desaliñado de los pájaros
nocturnos y en el fondo del barranco el destello
de la galaxia, la franja de cada tormento.
Pero el paso que resuena tanto en el oscuro
es de quién va solitario y otro no ve
que este caer de arcos, de sombras y de pliegues.
Las estrellas tienen pespuntes demasiado sutiles,
el ojo del campanario está detenido a las dos,
las trepadoras, también ellas, son una ascensión
de tinieblas y su perfume duele amargo.
Regresa mañana más frío, viento del norte,
deshoja las antiguas manos de la arenisca,
trastorna los libros de horas en el desván,
y todo sea lente tranquilo, dominio, prisión
del sentido que no desespera ! Regresa más fuerte
viento de septentrión que haces deseables
las cadenas y sigilas las esporas de lo posible !
Son demasiado estrechas las calles, los asnos negros
que zapatean en fila producen chispas,
del pico escondido responden llamaradas de magnesio.
Oh, el goteo que desciende poco a poco
de las casuchas oscuras, el tiempo hecho agua,
el largo coloquio con los pobres muertos, la ceniza, el viento,
el viento que tarda, la muerte, la muerte que vive !

(s.t) E tu seguissi le fragili architetture / annerite dal tempo e dal
carbone, / i cortili quadrati che hanno nel mezzo / il pozzo profondissimo;
tu seguissi / il volo infagottato degli uccelli / notturni e in fondo al
borro l'allucciolìo / della Galassia, la fascia d'ogni tormento. / Ma il
passo che risuona a lungo nell'oscuro / è di chi va solitario e altro non
vede / che questo cadere di archi, di ombre e di pieghe. / Le stelle hanno
trapunti troppo sottili, / l'occhio del campanile è fermo sulle due ore, / i
rampicanti anch'essi sono un'ascesa / di tenebre ed il loro profumo duole
amaro. / Ritorna domani più freddo, vento del nord, / spezza le antichi mani
dell'arenaria, / sconvolgi i libri d'ore nei solai, / e tutto sia lente
tranquilla, dominio, prigione / del senso che non dispera ! Ritorna più
forte / vento di settentrione che rendi care / le catene e suggelli le spore
del possibile! / Son troppo strette le strade, gli asini neri / che
zoccolano infila dànno scintille, / dal pico nascosto rispondono vampate di
magnesio, / Oh il gocciolìo che scende a rilento / dalle casipole buie, il
tempo fatto acqua, / il lungo colloquio coi poveri morti, la cenere, il
vento, / il vento che tarda, la morte, la morte che vive!

De La ventisca y otro (1940-1954)

La ventisca

Les princes n'ont point d'yeux pour voir ces grand's merveilles.Leurs mains
ne servent plus qu'à nous persécuter... Agrippa D'Aubigné, À Dieu
La ventisca que escamonda sobre las hojas
duras de la magnolia los largos truenos
marzalinos y el granizo,

(los sonidos de cristal en tu nido
nocturno te sorprenden, del oro
que se ha apagado sobre los caobos, sobre el corte
de los libros religados, quema todavía
un granil de azúcar en la cáscara
de tus párpados)

el relámpago que blanquea
árboles y muros y los sorprende en aquella
eternidad de instante - mármol dicha
y destrucción - que dentro te esculpe
puertos para tu condena y que te ata
más que el amor a mí, extraña hermana,
y después la dura quiebra, los sitros, el temblar
de los tamborcillos sobre la fosa ladrona,
el zapatear del fandango, y arriba
cualquier gesto que devana...
Como cuando
te volviste y con la mano, desembaraza
la frente de la nube de los cabellos,
me saludaste - para entrar en la oscuridad.

Da La bufera e altro (1940-1954). La Bufera. Les princes n'ont point d'yeux
pour voir ces grand's merveilles, / Leurs mains ne servent plus qu'à nous
persécuter... // Agrippa D'Aubigné, À Dieu // La bufera che sgronda sulle
foglie / dure della magnolia i lunghi tuoni / marzoline e le grandine, / (i
suoni di cristallo nel tuo nido / notturno ti sorprendono, dell'oro / che s'
è spento sui mogani, sul taglio / dei libri rilegati, brucia ancora / una
grana di zucchero nel guscio / delle tue palpebre) // il lampo che candisce
// alberi e muri e li sorprende in quella / eternità d'istante - marmo manna
/ e distruzione - ch'entro te scolpita / porti per tua condanna e che ti
lega / più che l'amore a me, strana sorella,- / e poi lo schianto rude, i
sistri, il fremere / dei tamburelli sulla fossa fuia, / lo scalpicciare del
fandango, e sopra / qualque gesto che annaspa... / Come quando / te
rivolgesti e con la mano, sgombra / la fronte dalla nube dei capelli, / mi
salutasti - per entrar nel buio.

Malecón

El soplo cresce, la oscuridad está rota en pedazos,
y la sombra que tú mandas sobre la frágil
empalizada se riza. Demasiado tarde

si quieres ser tú misma ! De la palma
cae el topo, el relámpago está sobre la mecha,
sobre las larguísimas pestañas de tu mirada.

Lungomare. Il soffio crece, il buio è rotto a squarci, / e l'ombra che tu
mandi sulla fragile / palizzata s'arriccia. Troppo tardi // se vuoi esser te
stessa ! Dalla palma // tonfa il sorcio, il baleno è sulla miccia, / sui
lunghissimi cigli del tuo sguardo.

El arca

La tempestad de primavera ha trastornado
el sombrero del sauce, S
al torbellino de abril
se ha enredado, en el huerto, el vellocino de oro
que esconde mis muertos,
mis perros confiados, mis viejas
siervas - cuántos de entonces
(cuando el sauce era rubio y yo truncaba
los anhelos con la fonda) han caído
vivos, en la trampa. La tempestad
ciertamente los reunirá bajo aquel techo
de antes, pero lejos, muy lejos
de esta tierra fulgurada donde
hierven cal y sangre en la impronta
del pie humano. Humea el cazo
en la cocina, un redondo suyo de reflejos
acentúa los rostros huesudos, los hocicos aguzados
y los protege en el fondo la magnolia
si un soplo os la bota. La tempestad
primaveral sacude con un ladrido
de fidelidad mi arca, oh perdidos.

L'arca. La tempesta di primavera ha sconvolto /l´ombrello del salice, /al
turbine d´aprile /s´è impigliato nell´orto il vello d´oro /che nasconde i
miei morti, /i miei cani fidati, le mie vecchie /serve - quanti da allora
/(quando il salce era biondo e io ne stroncavo /le anella con la fionda) son
calati, /vivi, nel trabocchetto. La tempesta /certo li riunirà sotto quel
tetto /di prima, ma lontano, più lontano /di questa terra folgorata dove
/bollono calce e sangue nell´impronta /del piede umano. /Fuma il ramaiolo
/in cucina, un suo tondo di reflessi /accentra i volti ossuti, i musi aguzzi
/e li protegge in fondo la magnolia /se un soffio ve la getta. La tempesta
/primaverile scuote d´un latrato /di fedeltà la mia arca, o perduti.

Luz de invierno

Cuando descendí del cielo de Palmira
sobre palmas enanas y propileos confitados
y una uñada en la garganta me advirtió
que me habrías raptado,
cuando descendí del cielo de la Acrópolis
y encontré, a kilómetros, cestas
de pulpos y murenas
(¡ la sierra de aquellos dientes
sobre el corazón entumecido !),
cuando dejé las cimas de las auroras
deshumanas por el helado museo
de momias y escarabajos (tú estabas mal,
única vida) y confronté la piedra pómez
y el diaspro, la arena y el sol, el fango
y la arcilla divina-
en la centella
que se alzó fuí nuevo e incinerado.

Luce d'inverno. Quando scesi dal cielo di Palmira / su palme nane e propilei
canditi / a un'unghiata alla gola m'avvertì / che mi avresti rapito, /
quando scesi dal cielo dell'Acropoli / e incontrai, a chilometri, cavagni /
di polpi e di murene / (la sega di quei denti / sul cuore rattrapito!), /
quando lasciai le cime delle aurore / disumane per il gelido museo / di
mummie e scarabei (tu stavi male, / unica vita) e confrontai la pomice / e
il diaspro, la sabbia e il sole, il fango / e l'argilla divina - / alla
scintilla / che si levò fui nuovo e incinerito.

De Satura (1962-1970)

La historia

1
La historia no se desata
como una cadena
de anillos ininterrumpida.
En todo caso
muchos anillos no detienen.
La historia no contiene
el antes y el después,
nada que en ella rezongue
a fuego lento.
La historia no es producto
de quien la piensa y tampoco
de quien la ignora. La historia
no se hace camino, se obstina,
detesta el poco a poco, no procede
ni desiste, cambia de rieles
y su dirección
no está en los horarios.
La historia no justifica
y no deplora,
la historia no es intrínseca
porque está fuera
la historia no suministra
caricias o golpes de fusta.
La historia no es maestra
de nada que nos ataña.
Apercibirse no sirve
para hacerla más verdadera y más justa.

2
La historia no es, pues,
la desvastante escarbadura que se dice.
Deja túneles, criptas, huecos
y escondites. Hay quien sobrevive.
La historia es también benévola: destruye
cuanto más puede: si exagerase, seguramente
sería mejor, pero la historia es corta
de noticias, no cumple todas sus venganzas.

La historia raspa el fondo
como una red de arrastre
con cualquier desgarradura y más de un pez escapa.
Cualquier ocasión se encuentra el ectoplasma
de un salvado y no parece particularmente feliz.
Ignora estar afuera, ninguno se lo ha dicho.
Los otros, en el saco, se creen
más libres que él.

Da Satura (1962-1970). La Storia. 1 La storia non si snoda / come una catena
/ di anelli ininterrotta. / In ogni caso / molti anelli non tengono. / La
storia non contiene / il prima e il dopo, / nulla che in lei borbotti / a
lento fuoco. / La storia non è prodotta / da chi la pensa e neppure / da chi
l'ignora. La storia / non si fa strada, si ostina, / detesta il poco a poco,
non procede / né recede, si sposta di binario / e la sua direzione / non è
nell'orario. / La storia non giustifica / e non deplora, / la storia non è
intrinseca / perche è fuori. / La storia non somministra / carezze o colpi
di frusta. / La storia non è magistra / di niente che ci riguardi. /
Accorgersene non serve / a farla più vera e più giusta. 2 La storia non è
poi / la devastante ruspa che si dice. Lascia sottopassaggi, cripte, buche /
e nascondigli. C'è chi sopravvive. La storia è anche benevola: distrugge
quanto più può: se esagerasse, certo / sarebbe meglio, ma la storia è a
corto / di notizie, non compie tutte le sue vendette.// La storia gratta il
fondo / come una rete a straccio / con qualche strappo e più di un pesce
sfugge. / Qualche volta s'incontra l'ectoplasma / d'uno scampato e non
sembra particolarmente felice. / Ignora di essere fuori, nessuno glie n'ha
parlato. / Gli altri, nel sacco, si credono / più liberi di lui.

Xenia

I,13
Tu hermano murió joven; tú eras
la niña desgreñada que me mira
"en pose" en el oval de un retrato. Escribí músicas inéditas, inauditas,
hoy sepultas en un baúl o botadas
en la alberca. Tal vez las reinventa
alguien ignorante, si lo que está escrito está escrito.
Lo amaba sin haberlo conocido.
Aparte de tí nadie lo recordaba.
No he hecho investigaciones: ahora es inútil.
después de tí quedé el único
para quien él existió. Pero es posible,
lo sabes, amar una sombra, sombras nosotros mismos.

II,5
He descendido, dándote el brazo, por lo menos un millón de (escaleras)
y ahora que no estás hay un vacío en cada escalón.
También así fue breve nuestro largo viaje.
El mío dura todavía, ni siquiera me suceden
las coincidencias, las reservaciones,
las trampas, las afrentas de quien cree
que la realidad sea aquella que se ve.

He descendido millones de escaleras dándote el brazo
no ya porque con cuatro ojos tal vez se ve más.
Contigo las he descendido porqué sabía que de nosotros dos
las solas verdaderas pupilas, aunque tan ofuscadas,
eran las tuyas.

Xenia. I,3 Tuo fratello morì giovane; tu eri / la bimba scarruffata che mi
guarda / "in posa" nell'ovale di un ritratto. / Scrisse musiche inedite,
inaudite, / oggi sepolte in un baule o andate / al màcero. Forse le
riinventa / qualcuno inconsapevole, se ciò che'è scritto è scritto. / L'
amavo senza averlo conosciuto. / Fuori di te nessuno lo ricordava. / Non ho
fatto ricerche: ora è inutile. / Dopo di te sono rimasto il solo / per cui
egli è esistito. / Ma è possibile, / lo sai, amare un'ombra, ombre noi
stessi. II,5 Ho sceso, dandoti il braccio, almeno un milione di scale / e
ora che non ci sei è il / vuoto a ogni gradino. / Anche così è stato breve
il nontro lungo viaggio. / Il mio dura tuttora, né più mi occorrono / le
coincidenze, le prenotazioni, / le trappole, gli scorni di chi crede / che
la realtà sia quella che si vede. // Ho sceso milioni di scale dandoti il
braccio / non già perché con quattr'occhi forse si vede di più. / Con te le
ho scese perché sapevo che di noi due / le sole vere pupille, sebbene tanto
offuscate, / erano le tue.

De Diario del 71 y del 72

El arte pobre

La pintura
de caballete cuesta sacrificios
a quien la hace y es siempre un exceso
para quien la compra y no sabe donde colgarla.
Durante algún año he pintado sólo redes
con pájaros ensacados,
sobre papel azul de azúcar o pulpa de embalar.
Vino y café, trazas de dentrífico
si en el fondo había un mar adornable,
éstas las tintas.
Compuse también con cenizas y con fondos
de "capuchinos" en Sainte-Adresse allá donde Jongkind encontró sus heladas
luces
y el paquete fue protegido con celofán y alcanfor
(con escaso éxito).
Es la parte de mí que consigue sobrevivir
de la nada que había en mí, del todo que eras,
tú, inconsciente.

Da Diario del 71 e 72 . L'arte poverea. La pittura / da cavaletto costa
sacrifizi / a chi la fa ed è sempre un soprappiù / per chi la compra e non
sa dove appenderla. / Per cualche anno ho dipinto solo ròccoli / con uccelli
insaccati, / su carta blu da zucchero o cannaté da imballo. / Vino e caffè,
tracce di dentifricio, / se in fondo c'era un mare infiocchettabile, /
queste le tinte. / Composi anche con cenere e con fondi / di cappuccino a
Sainte-Adresse là dove / Jongkind trovò le sue gelide luci / e il pacco fu
protetto da cellofane e canfora / (con scarso esito). / È la parte di me che
riesce a sopravvivere / del nulla ch'era in me, del tutto ch'eri / tu,
inconsapevole

A.C.

Intentamos un día encontrar un modus
moriendi que no fuese el suicidio

Escrito por Carmiña Candido Daverio
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