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POEMAS EN AÑIL Nº 113

Archivado en Revistas literarias • Fecha: 14-08-2007 09:19:34

Cada cual, con su quimera

Bajo un amplio cielo gris, en una vasta llanura polvorienta, sin sendas, ni césped, sin un cardo, sin una ortiga, tropecé con muchos hombres que caminaban encorvados.
Llevaba cada cual, a cuestas, una quimera enorme, tan pesada como un saco de harina o de carbón, o la mochila de un soldado de infantería romana.
Pero el monstruoso animal no era un peso inerte; envolvía y oprimía, por el contrario, al hombre, con sus músculos elásticos y poderosos; prendíase con sus dos vastas garras al pecho de su montura, y su cabeza fabulosa dominaba la frente del hombre, como uno de aquellos cascos horribles con que los guerreros antiguos pretendían aumentar el terror de sus enemigos.
Interrogué a uno de aquellos hombres preguntándole adónde iban de aquel modo. Me contestó que ni él ni los demás lo sabían; pero que, sin duda, iban a alguna parte, ya que les impulsaba una necesidad invencible de andar.
Observación curiosa: ninguno de aquellos viajeros parecía irritado contra el furioso animal, colgado de su cuello y pegado a su espalda; hubiérase dicho que lo consideraban como parte de sí mismos. Tantos rostros fatigados y serios, ninguna desesperación mostraban; bajo la capa esplenética del cielo, hundidos los pies en el polvo de un suelo tan desolado como el cielo mismo, caminaban con la faz resignada de los condenados a esperar siempre.
Y el cortejo pasó junto a mí, y se hundió en la atmósfera del horizonte, por el lugar donde la superficie redondeada del planeta se esquiva a la curiosidad del mirar humano.
Me obstiné unos instantes en querer penetrar el misterio; mas pronto la irresistible indiferencia se dejó caer sobre mí, y me quedó más profundamente agobiado que los otros con sus abrumadoras quimeras.

PEQUEÑOS POEMAS EN PROSA – CHARLES BAUDELAIRE –

Desde mi Lanús nublado y a punto de derramar la lluvia su canto, mi gratitud por cada voz que logra que la poesía llegue a los confines.

Un fuerte abrazo lanuseño

Viviana Álvarez





Viviana Álvarez
www.entonceslapoesia.blogspot.com
http://poemasenanil.zoomblog.com






POEMAS EN AÑIL

Lanús, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Martes 14 de agosto de 2007
AÑO 4 Nº 113


No encontramos la soledad,
la hacemos.

Marguerite Duras



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UNA BATALLA MÁS

Desenvainó la espada con la ferocidad de quien está acorralado. Centelleó en la oscuridad de la caverna como el rayo en el cielo. Por un segundo todo fue claro. Por fin podía verse cara a cara con el enemigo. Un enorme orco que lo venía persiguiendo desde hacía mucho.
Sintió los ojos rojos del depredador, las babas cayendo hasta la roca fría, y el insoportable hedor que inundaba todo. También la bestia había desenvainado su espada de hoja ancha. Estaban iguales.
Todo el pueblo conocía a Murdach O' Flagee.
Hijo de campesinos, amigo de sus comarcanos, defensor ante las injusticias, que por aquella época de conquistas y posesiones de tierras, eran muchas. Hasta el día de hoy coinciden los lugareños en decir que Murdach estaba bendecido por los dioses.
Parece ser una historia más de las cantadas por los bardos en Erín, el joven que intenta liberar a su tierra de los enemigos que la ahogan. Pero no es así.
Luego de escuchar con atención a los ancianos del lugar, uno llega a entender la diferencia. Este pueblo no estaba acosado por enemigos con espadas comunes o dagas de oro. No. El lugar estaba literalmente sitiado por criaturas fantásticas y malévolas. Algunos venidos de lejanas tierras allende los mares.
Nos dijo el anciano que hoy día habita la misma casa de piedra de Murdach, que eran orcos y trolls. Feroces asesinos, dueños de una fuerza extraordinaria que lo único que pretendían era ocupar el condado para depredarlo, tal era su costumbre, y se habían empeñado en comenzar por la pequeña villa.
Murdach logró formar un reducido ejército con los más jóvenes, iniciándolos en las artes de la guerra, que le había enseñado un viajante, con quién tuvo la oportunidad hasta de practicar con el arco, las dagas y las espadas. Conocía las espadas orcas, pero jamás pensó tenerlas tan cerca, a punto de cortar su vida en dos.
Casi a diario se libraban batallas, sobre todo de noche, cuando estos personajes lograban confundirse con la oscuridad.
Fueron muchas las bajas sufridas, pero, gracias a la valentía del bizarro ejército de Murdach, fueron muchas también las bajas del enemigo, que ante la inesperada reacción de la gente, huyó.
Pero un orco particularmente grande y feroz quedó merodeando los bosques.
Los actuales habitantes del lugar dicen que por las noches todavía se escucha un quejido, producto de que su espíritu está atrapado en el lugar donde se libró la ultima batalla. Esta gente, no sin temor, nos contó que de esto hace más de doscientos cincuenta años.
Una de esos días nublados, cuando la lluvia se disponía a hacerse dueña de Irlanda, decidí dar un paseo por el bosque del que tanto había escuchado. Así que tomé mis botas y mi abrigo y comencé la caminata. Al llegar a una cueva, percibí claramente el sonar de las espadas al desenvainarse y un profundo olor nauseabundo inundó la entrada.
Casi paralizada por el miedo, logré esconderme detrás de una roca desde donde presencié la lucha entre Murdach y el enorme orco. Vi como los aceros lanzaban chispas al aire, los ojos rojos de la enorme bestia parecían volcanes y Murdach, en guardia, asestó el último golpe, decapitándolo.
Luego de tomarse un descanso, volvió al pueblo, entró a su casa de piedra.
Donde cada día cuenta a los visitantes la historia de su juventud, desde donde cada noche sale, espada en mano a librar una batalla más.

Viviana Álvarez


POESÍA


- ALDO REGINATO
- ALEJANDRO DREWES
- ALEJANDRO SCHIMDT
- ALMANDRADE
- AMADO STORNI
- AMELIA BIAGIONI
- ANA MARÍA SANCHIS
- CAMILO VALVERDE MUDARRA
- CLAUDE BEAUSOLEIL
- COCA DI MASSIMO
- EDEL MORALES
- EDUARDO ALBERTO PLANAS
- ENRIQUE GABRIEL KRYSKOWSKI
- ESTEBAN MOORE
- FREYA HODAR NISTAL
- GITO MINORE
- GRACIELA WENCELBLAT
- GUSTAVO TISOCCO
- ISSA M. MARTÍNEZ LLONGUERAS
- JEAN – MARE DESGENT
- JORGE LEÓNIDAS ESCUDERO
- JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
- JUAN SAGARDA
- JULIA DEL PRADO
- MARIÁN MUIÑOS
- MARIÉ ROJAS TAMAYO
- MARIO MORALES
- MARTHA ELOÍSA DARÍO
- MARY ACOSTA
- MIGUÉ APARICIO
- MIGUEL CRISPÍN SOTOMAYOR
- OMAR DARÍO RUÍZ DÍAZ
- OSVALDO RISSO PERONDI
- RAQUEL LUISA TEPPICH
- RAÚL TÁPANES LÓPEZ
- RICHI PANTUSO
- ROLANDO REVAGLIATTI
- RUBÉN VEDOVALDI
- SANTIAGO BAO
- SILVIA LONGH OHNI
- SILVIA SPINAZZOLA
- VERÓNICA CURUTCHET
- WINSTON MORALES CHAVARRO





ALDO REGINATO


mis manos siempre soñaron
ser tus alas
para que en tu cielo
pueda nacer tu flor
llenar mis ojos de perfume
y al llegar el crepúsculo
demos sólo una única sombra difusa



ALEJANDRO DREWES


scordato strumento,
cuore

Eugenio Montale

DE MELANCOLIA

Este largo devenir de la luz girando ciegamente en torno
al mismo antiquísimo punto, rozando el borde de las cosas
y la música en aquel lejando tiempo, una vez presentida.
Camera lucida, como el ojo de Dios por encima del mundo.

Alguien habla de historias oxidadas, de las viejas voces ajadas
en su eterno dar vueltas, encerrando un dorado y naciente vacío.
Y fuera un leve destellar de hojas secas del árbol que fui. Alwine.
Caída vertical de la luna llena entre cristales rotos de los astros.

Tristeza el nombre gris o el agua que alguien espiara en estos ojos,
tal como la vieja fuente aguarda todavía por la peregrina muchacha
y el doble suicidio de sus pechos reflejados; a deshoras el espectro
de Ariadna en las rocas de Naxos. No estás y ya nadie te recuerda.

Sombra de sombra en el quieto país, donde parece que nada respira
y al tórrido aire se pudre el madero sagrado, la señal que no vimos.
Y baila un viento tan triste agitando las últimas zarzas, y su apagado
polvo que se cierne sobre un rígido cielo de yertas estrellas sucias.




ALEJANDRO SCHMIDT


El hombre-mono

Salís de tu casa
¡qué oscuro es el cielo, ahora!
y grita el Diablo
grita desde las torres,
los muertos
y
en su dibujo gris
los árboles hirvientes

el hombre-mono, el que da miedo en los cuentos
o saluda a la gente
haciéndola reír
ha entrado en tu corazón
yo lo sé
yo lo sé

si es una calavera o un reino
tu corazón
no lo sé
pero
está ahí
agita sus pañuelos de mago
chillando y provocando
a mujeres pintadas
a sonrientes avaros
y todo aquello amado
lo íntimo
lo que no tocarías
ni con la pluma o el palo
es
soplado por el Diablo

el mono-hombre soy yo
el hombre-mono soy yo
y salgo por tus ojos
y arruino tus palabras

anhelás el regreso

el poroso hueso de tu corazón
golpea laberintos
bajo un cielo redondo

hay abrazos, recreos, una frescura pequeña
que ya no te esperan
y Dios
cuando las torres duplican su estatura
es la verdad
que huye con el día.



ALMANDRADE


El ojo caza
en la mata
abajo del ombligo
un abrigo
secreta patria
la lengua avista
bien en el centro
del jardín de pelos
el lugar
caverna
O olho caça
na mata
abaixo do umbigo
um abrigo
secreta pátria
a língua avista
bem no centro
do jardim de pelos
o lugar
caverna doce e úmida.




AMADO STORNI



Y YO TAN SOLO


SINCERO como los niños y los borrachos,

travieso como la musa de los artistas,

inútil como la flor del coleccionista,

extraño como los besos en los despachos.


Absurdo como las balas y las banderas,

insulso como los labios hechos de mármol,

herido como las hojas que caen del árbol,

errante como el aroma de Primavera.


Distante como la voz de los dictadores,

perdido como un “te quiero” en un telegrama,

confuso como la muerte frente al espejo.


Inquieto como un alérgico entre las flores,

vacío como un diario sin crucigrama...

Y yo siempre tan solo y tu siempre tan lejos.




AMELIA BIAGIONI

DIGO

Digo tiempo. Y nublada una paloma
de girante nostalgia se desgarra
de mi sien, y su danza gris me narra.
Olas de cielo agrandarán su idioma.

Digo ardor. Y escuchemos, porque asoma
mi sangre largamente en la cigarra.
Digo tierra. Y apoyo la guitarra
sur del viento, en mi pecho, suave loma.

Para que Dios en lo que digo vibre,
en toda enamorada me consumo,
en álamo de llamas me levanto;

y Él sueña en mi final, donde soy humo
de violín. Celebremos, pues soy libre :
Para cantar hay que morir. Y canto.


De su ANTOLOGÍA POÉTICA
FONDO NACIONAL DE LAS ARTES





ANA MARÍA SANCHIS



¡AY, QUIEN PUDIERA!...


¡Ay, quien pudiera tu risa,
llevar prendida en el alma!
Para que alivie, en sus soles
Los pesares que me embargan.


¡Ay, quien pudiera tu risa,
un milagro tan pequeño,
llevar cual joya engarzada
para ahuyentar malos sueños!


¡Ay, quien pudiera tu risa,
como bálsamo que calma,
derramar en los dolores
que nos destruyen el alma!


¡ Ay, quien pudiera en tu risa
Volar, hasta la alborada!
Y en su dulzura infinita
hacer, mejor el mañana.



¡Ay, quien pudiera tu risa,
portarla cual estandarte!
Que disipe las tinieblas,
las furias, las tempestades.


Para que entiendan los hombres
que siembran odios y guerras:
¡Que con la risa de un niño…
se pueden romper cadenas!






CAMILO VALVERDE MUDARRA



SU CUERPECILLO


Su cuerpecillo tiembla tenso miedo,
abrazo sus temblores y lo mimo;
palpo su tiritar, mientras comprimo
su amargura que nunca olvidar puedo.

Yo lo miro y mirándolo me quedo;
lo retengo, lo aprieto, lloro y gimo,
dolor viejo y sangrante que le oprimo
en zonas de mi afán y mi denuedo.

En su alma, se fracturan las verdades;
en su rostro, perviven las ausencias
y sus ojos se nublan de crueldades.




CLAUDE BEAUSOLEIL ( Poesía del rincón francés de América. Pequeña selección de poetas de Québec, Canadá. Traducción del francés al castellano, Alfredo Lavergne.)


Migración



Montreal tu te vas
a Monique LaRue

Montreal tu te vas y la nieve me lleva
mi ciudad agujereada de tiempos mi ciudad de noches invernales
de blancos de memoria de trabajos inseguros
Montreal tu te vas todas tus calles me abandonan
por un poema en descenso por nada
sólo como para ver por suerte
un pesar la ilusión un rodeo o bien el fin de las alegrías
sin orgullo en las vitrinas imposibles
nadas que mueren y que renacen de ayer
Montreal tu me pierdes Montreal eso eres tú
en esas calles desnudas en los bloques de vidrio
esas imágenes y libros te cuentan historias
los mentirosos sin fondo de una callejuela adonde nadie va
más lejos eres todavía tú más adelante en el vacío
tu edificas pobre ciudad pobre infancia infinita
la memoria y los textos de forma irregular
de las avenidas nacientes imprimen sin razón
las otras dimensiones de las auroras y de los bullicios
el alba es blanca tu cielo naranja y tus ojos azules
yo reconozco tu aire tu manera de hablar
las mezclas de tu sueño nacido del lugar para durar
Montreal tu no sabes si tus bares están cerrados
ni si perseveras cuando la escarcha te nombra
si los aleros del hielo recuerdan poemas
la gran sainte-catherine street los neones cansados
los estruendos
Montreal tu revelas tesoros que los marinos profanos
jamás sabrán decir la ilusión o la amplitud
o la ley bajo el yugo del hielo que nos engulle
pues qué decir de una ciudad que surge de ella misma
atravesando su leyenda iniciando sus relatos
al borde de un soplo frío en el abismo sin tregua
ciudad de soledad ¡OH! ciudad de mi única esperanza
Montreal de mi vida Montreal de mi alma
tus recuerdos me desgajan frente a los olvidos
tus terrores me fulminan tus faltas me seducen
Montreal anulada Montreal triturada desatada
qué red de tempestades te entregará tu visión
Montreal de mi tiempo visitando séquitos
y hablo de ti cuando la noche se escapa
y hablo de un poema escrito sobre tu paso
tu ibas ese día en una mañana sin fin
Si dar la respuesta al vacío “nial”




COCA DI MASSIMO



A quien amo sin medida...

Dimes... y... Diretes...

Tus negros ojos como el carbón
que al prenderse calienta dando
suavidad , bienestar ,tibieza y una
calidez que al mirarme me fisura
hasta el alma con infinita emoción
imposible de describir con simples
palabras, porque ellos, además,
sin voz me hablan y uno a uno
de tus sentires me trasmiten como
en susurros, acaparándolos en forma
muy especial para luego intercambiarnos
entre dimes... y... diretes...
Hoy te dejo estas expresiones mi amor,
y ten presente que a través del tiempo
nada ha de impedir que nos conectemos;
tan solo deberás desviar tus hermosos
ojos hacia las estrellas.¡Jamás dejaremos
de jugar a los dimes...y...diretes...!



EDEL MORALES

LEJOS DE LA CORRIENTE




Idea de la rosa azul
Para Viviana Cosentino Llanes,
la prefiguración de su existencia.






I

Rubia vestida de azul, de azul y no de negro,
de azul y blanco, de blanco y blanco.
Y no de negro.
Rosa que se eleva en el agua
por la luz del Este, en la costa juvenil y sola.
Y no en las cambiantes tinieblas.
Y no en el servicio estéril del ennegrecimiento.
Cuerpo de la transparencia que se abre
en plena superficie, en la arena de la costa.
Y no en la frustración del sexo.
Y no en la caducidad de los salones.
Yo entro al azul como antaño entraba al espejo.
Yo descubro en el blanco la resonancia del suelo
en las iniciaciones.


II

Rubia desnuda de azul, de azul y no de negro,
de azul y blanco, de blanco y blanco.
Y no de negro.
Rosa imposible y cierta
en la alegría de la costa a la hora del alba.
Y no en la fatuidad sin nombre.
Y no en los balnearios de la indiferencia.
Cuerpo de la imagen que sugiere la pureza
en una intensidad irreal, en el silencio de la costa.
Y no en la sombra pagada.
Y no en el ritual de la serpiente.
Yo entro a esa rosa con los ojos cálidos.
Yo descubro en ella la altivez y el deseo
de los nacimientos.




EDUARDO ALBERTO PLANAS


TIEMPO BLANDO


De un papel depende
que recoja mis bártulos.
No se si me voy yendo o no.
En cualquier momento vuelvo.
De todos modos estoy cerca...
No tengo la soberbia de pensar que,
como aquel gigante,
hombre sin apellido
haya quedado allí
alguna “entrañable transparencia”.
Pero algo quiero decirles:
gracias por el tiempo blando,
los amigos abrigos
y” tous les matines du monde”.




ENRIQUE GABRIEL KRYSKOWSKI


POEMA 21 QUE RAPIDO CONTACTO EL DE TUS OJOS CON MI MIRADA ( 3.02.07)

una mujer viaja a un lugar conocido un hombre la espera desde el lugar que la mujer viaja/el dialogo amoroso y tranquilizador entre ambos continua/no se ven, es cierto, una y otro tocan aires distintos/zonas de cuerpos invisibles que para cada uno tienen nombre y lugar y hasta adjetivos y para el otro la imaginación de la ausencia/el deseo obvia la distancia/el delito de volver a extrañarse irrumpe con un nuevo sonido/esa música irreverente y recién creada hace al viaje y a la espera un dúo de mutaciones. una y otro a pesar de tantas décadas van en poco días a abrazar lo desconocido/serán capaces de pronunciar sus viejos nombres con una exaltación digna de ese instante?/habrá en sus carnes en sus dedos en sus bocas y en sus almas esa materia iluminadora?/cuando nos veamos de nuevo abrazaré tu universo y tu universo volverá a expandirse más hermoso que nunca/los testigos de las esperas y los viajes sostienen la libertad/el amor está siempre por hacerse/verte más bella que nunca.



ESTEBAN MOORE

HOJAS DE RUTA



Celebración

“ahora la zanahoria es un cero kilómetro”
Tito Zanoni




Resplandecientes piezas de ingeniería ----los automóviles
se desplazan sobre el seguro asfalto ---de la ruta nacional
---------------- inaugurada –alabada --por el Sr. Presidente
su numerosa comitiva
funcionarios/empresarios
ojos que eluden de las cámaras el directo ojo
jóvenes políticas /actrices del momento
luciendo en calculado meneo orgiástico
en el medio de la verde nada de la llanura pampeana
/sedas -pieles -joyas
generales que ostentan en el palco oficial -medallas de papel
-una sonrisa que oculta futuras medidas patrióticas

y ellos -los otros - nos /que en silencio -al borde del camino
observamos el paso de las máquinas ------------relumbrantes
veloces- soñadas




FREYA HODAR NISTAL


CELESTE ABROCHADOR (Espinela endecasílaba)
La cordura me evoca tus mensajes
atrevidos ciñendo mi existencia,
resistente al albur de advertencia,
seducida al encanto de corajes,
admiré tus embrujos de linajes,
conquistada a tus pies te di mi amor.
Ni el destino, celeste abrochador,
pudo darme un vislumbre y defender
un desplome avispado y postrimer.
Hoy reduzco en silencio mi dolor.



GITO MINORE

INÉDITO


CRECE


Sin más riego
que le agua estancada
que corre por debajo
del basural amorfo,
amontonado,
abandonado.
Crece.
Obviada accidentalmente
por el ojo del rapaz,
del destructivo,
del carroñero obligado.
Iluminada
por la ínfima luz
que penetra los intercisos
de semejante desperdicio humano.
Olvidada por el mundo
y su apuro desvanecedor,
crece
la exótica flor del amor.



GRACIELA WENCELBLAT


INFORME TRESMIL


En el informe número tresmil
dicen que se terminaron los prodigios
que las naranjas ya no
los poetas no darán jugo
y el revés de las cosas tendrá
la importancia merecida.

Cada florcita hablará
aunque no tenga pétalos
las corridas en las medias
no importarán
y el jardín de los deseos
aumentará el precio
a ver si se despiertan
las audacias.

Hay que apurarse
antes que llegue
el informe tresmiluno
y el surco de la tarde invalide.



__._,_.___
GUSTAVO TISOCCO


Débiles infames

Duele verte en el lodo
cuando una vez cosechamos guindas.

Cobijamos juntos abejas y néctares
hoy lastima la colmena vacía.

Hiere la insignia de tu victoria
donde se precisan jirones de paz.

Resurgimos entre huracanes y dudas
pero nos mató la certeza.

Hoy somos los débiles infames del crepúsculo,
y duele...
ambos sabemos cuanto.




ISSA M.MARTÍNEZ LLONGUERAS


DONDE LOS CAMPOS

Donde nada ya se pertenece
están despuntado síndromes cansados,
obscenos soliloquios
van acomodándose en las preguntas de las ingles,
y en las palabras inocentes que mis senos pronuncian
cuando la noche es una esfera que me contiene.

Porque me amamanto de noches estranguladas
en clepsidras sin fondo, en cuyas paredes de cristal
las oscuridades resbalan fermentando dudas:
destinos sin escribir de pasos temblones
bordean labios que proponen al matiz indeciso de mi carne,
y al rostro íntimo de mis voces de agua y fuego.

Mi cuerpo es eje de caminos en espera:
a diestra, vislumbra hogares cuya paz
presagia inviernos para acomodar los años
y el reposo de la soledad acompañada;
a siniestra, el sendero es de lluvia,
lodos sensuales para amoldar las huellas,
y alas que son parábolas sin rumbo,
y cuya soledad nítida se acomoda entre versos
escritos a punta de ausencias infinitamente libres,
en donde solo la coincidencia, quizá,
acune el vuelo del imposible, que fertiliza el pálpito de mis rosas…

Que del tiempo sean
los rostros que se hacen promesas ahora invictas,
que de las horas sean
las decisiones que quizá aún no me incumban;
de hoy a mañana seguiré pájaro, y así, al día,
para que no se llueva mi savia
donde ya los campos han demostrado ser infértiles,
y mi esencia se acrisola en llanto.

Jean-Marc Desgent
Selección del Poemario: "Ce que je suis devant personne". Lo que soy frente a nadie

(Poesía del rincón francés de América. Pequeña selección de poetas de Québec, Canadá. Traducción del francés al castellano, Alfredo Lavergne.)


V

Dominado por un dolor que me irrita hace dos días, dominado

también por esta luz de atardecer que entorpece y que me

recuerda un día en que amé a alguien, tengo el ritmo lento de
los buques de carga, doy mi voz al ser de la soledad, de

memoria, aprendo los poemas que transportan el agua,

el abastecimiento adonde la existencia es frágil
y sin contemplación.

Seamos concisos, materiales, indiferentes, perfectos: La realidad
es nuestra monstruosidad; Ella nos deja a merced de nuestro

rechazo al inmediato. Sin embargo, nada que se derrumba, nada
que no continúe su trayecto, nada impensable, nada sorprendente.

El agua corre, el fuego penetra la madera, las llamas
suben hacia la nieve, la nieve se establece en nuestros

hombros, somos del vértigo, nacemos como chispas e iluminamos
momentáneamente las noches que atravesamos.*





JORGE LEÓNIDAS ESCUDERO


15


En Baden Baden o en Wiesbaden,
donde amó la ruleta Dostoievski,
ahí estuve en mil
ochocientos sesenta y pico.

Aún lo veo al ingenuo de Fedor
perder hasta el pasaje de vuelta a Rusia
y me veo a mí mismo, ilusionado,
perseguir infames mariposas.

Es que vengo haciendo en muchas partes
vida de iluso,
soñando con aves del paraíso
y perdiendo las plumas.

Sin duda que el eximio novelista,
jugador extremoso,
seguirá todavía en Baden Baden o en Wiesbaden
(tal como lo dejé)
luchando a pie juntillas contra los numerosos
caprichos de la suerte.

Por eso le remito este mensaje hoy
para que venga a ver mi última martingala,
tan bonita,
que si no anda inventaré otra.

Vendrá por descontado el amigo Fedor
a que juguemos juntos, porque le gustaba mucho
colgarse en los precipicios y sacar la lengua.


de su libro “Los Grandes Jugadores” El Cero y 36 Poemas Vecinos, sin sello editorial,
ciudad de San Juan, provincia de San Juan, la Argentina, 1987


Ha sido 18.7.2007 cuando en el marco del Café Literario "Mirá lo que quedó", propuesta de Alicia Grinbank, Alberto Boco, Alfredo Palacio y mía, en el segmento "La Canción de Rolando", Patricia Sibar, Cristina Pizarro, Carlos Dariel, Inés Manzano, Paola Cescón & yo, hemos presentado en el Centro Cultural "Raíces" de la ciudad de Buenos Aires, el cuarto poemario de Jorge Leonidas Escudero: "Los Grandes Jugadores" (sin sello editorial ni datos personales ni bibliografía del autor, ciudad de San Juan, provincia de San Juan, la Argentina, 1987).

ENVIADO POR ROLANDO REVAGLIATTI



JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT


CON MI CÓNDOR DE SOL HACHARÉ TU TINIEBLA




Poema II

Alguna vez, tal vez, pero mucho más un sueño
Esta calle que se repite
sin olvido que cancelara imágenes
Algún rostro de otras horas
encontrado
sin embargo su primer ahora
Y la remota historia
lo devuelve sin un nombre
sin un quien y un cuando
sin un donde.
Tal vez un mismo instante
que sucede ahora
mucho tiempo atrás o al norte.



JUAN SAGARDA

EL DÍA CREPÚSCULO
LA NOCHE CREPUCULAR

El crepúsculo fueguino
llega con ojos de gato naranja,
la luna en sus últimos minutos
busca los ojos del sol.

Los pies casi dormidos
tocan el suelo sombreado
que hace sentir su frío
hasta los tuétanos.

Las comisuras de la vista
abren sus pestañas de golpe,
agua fría en el río de mi mano
ayuda a ver el espejo sin nubes.

Las tinieblas avanzan
a otro lugar de este mundo azul,
es imprescindible seguir tentando
para que uno que ama se anime a más.

El crepúsculo también se va,
solo queda la porción del día
para volver a mirarse a los ojos
y no tener de que arrepentirse.




JULIA DEL PRADO


Mi gato


En esta tarde tan fría de mayo
sólo escucho la voz de mi gato
en murmullos
- acecho y conquista .
en la azotea contigüa



MARIÁN MUIÑOS

PACTO CON EL ROSAL



EXHALACIÓN


Primavera en el corazón.
De flores las manos llenas.
Sopla ráfaga artera,
sólo queda la ilusión.

Mi cántaro rebosa frescura.
Las aguas de mi fuente danzan.
El desierto avanza, avanza.
Sal de lágrimas perdura.

Diáfana y cálida luz,
reverbero de alegría.
¿Dónde estás estrella mía?
Las tinieblas son mi cruz.

El alma de paz desbordada.
El cuerpo en un extravío.
El amor es un desvarío.
Tengo todo y no tengo nada.




MARIÉ ROJAS TAMAYO


INFANCIA

Ayer jugábamos a disfrazarnos de adultos,
Hoy, a nuestro pesar,
Hemos crecido.

Guardadas están en baúles nuestras ropas,
Mantillas, sombreros y antiparras,
Que nunca serán las de esta época.

Hemos regalado los juguetes,
No porque no los necesitemos:
Porque son y han de ser para los niños.

¡Ay, infancia que se va,
candidez perdida!

Nos queda solo el alma,
El alma inocente como una semilla
Y estas manos de acariciarnos cada día.



MARIO MORALES

de “ LA TIERRA EL HOMBRE EL CIELO”, 1983

SEÑOR DE LA NOCHE




Hemos atravesado el aire y las estrellas

En busca de un comienzo o un fin,

Y sólo hemos hallado el espacio y el silencio infinito.



SEÑOR DE LA NOCHE

HÁGASE TU VOLUNTAD/VENGA A NOSOTROS TU REINO:

las manos vacías,

EL FIN DE TODOS LOS SUEÑOS.



Y LA POBREZA ESPLÉNDIDA

DE LA IMAGEN





MARTHA ELOÍSA DARÍO


PAISAJES INTERIORES

¿Y SI SOLO ESCRIBIERA ... ?

¿Y si sólo escribiera en sueños?
¿Y si mis escritos fueran de viento,
de arena, de espuma, de sal o de tierra?
¿Y si al despertar, esos sueños
fueran sólo sueños
y no tuviera la felicidad
de poder compartirlos
hoy contigo ... ?

¿Y si vos no existieras?
¿Y si jamás te hubiese conocido?
¿Y si no fueras la inspiración
que me despierta?

Pero estás...

y por eso siempre
tendré motivos
para escribir.


Extracto del prólogo
MARTHA ELOISA DARIO:
“UNA BISNIETA DE RUBEN DARIO EN ROSARIO”

por HÉCTOR ROBERTO PARUZZO

¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines."
Muchos lectores identificarán este verso como perteneciente a "Marcha triunfal" del gran poeta Rubén Darío, por no citar aquél de "La princesa está triste...", que cualquiera completará con la consabida pregunta: "¿Qué tendrá la princesa?”
Lo que muy pocos saben es que desde hace algunos años vive en nuestra ciudad una descendiente directa suya, una bisnieta, Martha Eloísa Darío.
Martha Eloísa Darío, nacerá en Nicaragua, Cuando ocurre el terremoto de Managua, Martha Eloísa se vendrá a vivir a Buenos Aires con su familia paterna, los Basualdo.
En la Argentina, vivirá primero en la Pcia. de Santa Fe y luego en General Deheza, Pcia. de Córdoba. Posteriormente se radica en Rosario.
¿Será necesario decirlo? También escribe, y se presentó en el Segundo Festival Latinoamericano de Poesía del año 1994, donde homenajeó el aniversario de la independencia de Nicaragua, leyó poemas de su bisabuelo, de su abuelo, de su padre y suyos propios.
También asistió en 1995 a un gran homenaje a su bisabuelo Rubén Darío efectuado en la isla de Martín García, donde, con la presencia del Presidente de la Nación y del embajador de Nicaragua, se descubrió un busto del poeta, en conmemoración de los 100 años de "Marcha triunfal", compuesta durante la residencia del vate en dicha isla.




MARY ACOSTA


A BOCA CERRADA



A boca cerrada tensa su armadura
sobre la máquina del miedo.
Sus ovaladas neuronas
acunan naufragios y grávidas ausencias.
Sobre musgosas rocas,
cuelga su alquitranada infancia.
Las esquinas calladas retenidas en sus tímpanos,
pierden su metamorfosis prometida.
Invitado al convite turbio de sus muertos,
coexiste entre los puentes calcados del ahora.
Envoltura de corto viaje disfrazada y a boca cerrada,
memoriza la existencia entre un yo injertado
y la presencia subversiva, de la última palabra.






MIGUÉ APARICIO


en La Soga

Poetas cinco
contra la especulación inmobiliaria
en apoyo de los jóvenes inconformistas
nuestra sangre trabajadora que no se doblega

Junto a símbolos positivos
como la enseña Republicana y el Guernika
a veces mal usados por quienes dicen
defender la libertad e igualdad

Yo me he sentido
en parte reconciliado
con mis adentros
aunque de inoxidable es el cilicio

Mucho más que reconfortado me he sentido
acompañado por personas
duchas y sabedoras
de poesía gorda como La Soga

gracias Teresa Domingo Català
Mariano Palacios López
Miguel de Jaén y...
el invitador Alejandro Faus Abella




MIGUEL CRISPÍN SOTOMAYOR


Perdón

Siempre quise
decir siempre la verdad
pero encontré
que no es posible ser verdad
porque a veces o casi siempre
hiere
y más aún: duele.
Si alguna verdad dejo olvidada
pido un poco de clemencia
y sé que al pedirla
no es poco lo que pido.




OMAR DARÍO RUÍZ DÍAZ


Nro. 40

El circuito de la creación
es una imagen compleja
ante tanta razón inconsciente

la inspiración surge
y eleva la visión cotidiana
cuando la imaginación
juega a través de la memoria
buscando la razón de una idea

el circuito proyecta su vivencia
en la experiencia que provoca
otra fuga incontenible
para dar lugar
al esfuerzo de una imagen
que dará con la esencia del movimiento





OSVALDO RISSO PERONDI


Víctima

Víctima
de este
revolucionario
sistema
del Internet
desangra
su sangre
entre
los conflictos
del día.
Se sabe
único y miserable.
Le programan los soles
los pájaros
los tiempos.
Una tecla computarizada
le anuncia
el cuando
el donde
el porque
el como...
Su máscara de proatagonista
se diluye
lentamente
entre su piel de habitante
y nostalgia.

Espera
a que caiga
el telón
del último acto del siglo
para poder
aparecer
de nuevo
entre la gente.-



RAQUEL LUISA TEPPICH


Amigo, gracias

Esplendorosa existencia

si te tengo junto a mí .

Apego invalorable.

Transitamos sonriente la vida

dejando de lado torbellinos,

en cada instancia.

Cómplice de nuevas y viejas sendas.

Unidos por el color de la lealtad ,

afecto sincero,

odia a don dinero,

exterminador de la hermandad.

Gozamos tiempos felices y

lloramos nuestras desdichas,

siempre unidos por la AMISTAD .



RAÚL TÁPANES LÓPEZ

REITERACIONES O PEREGRINO AL BORDE DE LA TIERRA




XXIV (la ciudad y los locos)

hoy huelen a flores los locos y los orines
en las esquinas de la ciudad
el estómago también hace versos
y reclama su mendrugo a la poética
-si no me quito la máscara
quién me llorará
el candado sobre la lengua?-
pero no tengo rey
tampoco la ciudad: no creas lo que dicen
rabiando el sol desayuno
el mordido pan del hambre

el enemigo pone sitio a la casa
el tonto enarbola su sonrisa
los partes prometen la bonanza
y el sol reduciéndote a largas jornadas
quemadas, huecas
la luz duele en los ojos
y en la ropa muerta de ayer;
celadores asustados otean los vientos
y la mano alzada que no vale de mucho
sin las otras buenos días
dicen los locos y siguen

para qué inventamos la brújula
y estos días tan largos
ofrecimos comida a los dioses
ejercitando las máscaras
infringiéndolo todo
en los imprecisos poemas sueños subastados
y es que
si nadie dice la ciudad se muere
para qué inventamos la brújula?
navegamos el odio sin ella
y este despertar de locos
es la patria de cada día



RICHI PANTUSO

CONTINENTES AL SUR



Barco Negrero
10/12/77

Sí, tú
A ti te hablo
Nieve plateada del silencio.
Caracol deshabitado
Eco ausente del dolor ajeno.
Escucha la música del carnaval
Vieja melodía de un ser que fue igual
que yo, hace tiempo.
Escúchame destapador de noches
sin luz,
abrigadas en el fondo de mi corazón
soul y roquero.
Esta es mi plegaria
aullido rabioso que transita
en las gruesas voces de los
negros que cantan godspels;
mientras ríen de su esclavitud
o quizás lloran.

¡Oh Si!

Mi hambre es un infierno helado
de cuerpos muertos,
en la húmeda y pútrida bodega.
De ratas que roen manos oscuras
atravesadas
de llantos impotentes;
de cadenas y grillos impasibles.

¡Oh muerte, tu nunca olvidas!

La canción eterna
que llena mis entrañas de ritmo,
de música febril y distorsionada.
Mientras mi rencor crece
y se fecunda, en mi sangre roja
tan cálida bajo mi piel blanca
que en la inmensidad de este mar de tinieblas
es negra.



ROLANDO REVAGLIATTI


Siempre siempre


1

Mucho has amado y a muchos
no


2

¡Qué lleno de mujeres
era
mi valle!


3

Mi corazón parece
hígado ahora
¡y el pajarito no quiere gorjear!


4

¡Siempre nos traicionamos
siempre
nos hacemooooos sufriiiiir!




RUBÉN VEDOVALDI



CUANDO ESCUCHO EL POEMA ME HAGO HOMBRE


cuando escucho el poema me hago hambre
cuando nombran al hombre,
cuando pienso en los hombres y mujeres,
me avergüenzo del hambre y me apiado de mí
porque es nombrar la sombra de Caín todavía
pero también la gesta de Moisés,
los ejemplo de Krishna, de Sidharta, del Cristo,
de Mahoma o Lao Tse;
es recordar a Herodes asesino de niños
a Batista, a Somosa, Hitler y Pinochet;
Trujillo, Milosevic, Bush o Franco
pero también a Sócrates para darnos a luz una vez más

cuando oigo el poema mi voz canta
por encima del gris y el fruto desigual
y señalo la venda en los ojos de la ciega
que inclina su balanza según el quien da más

no me olvido del ciego que se hizo poeta
y me acuerdo del sordo romántico alemán
teclas de sinfonía y furia heroica
y me acuerdo de Whitmann como un Adán nuevo
con sus hojas de hierba y su barba colosal

y me acuerdo de Safo
la exquisita poeta que amaba a las doncellas en la isla de Lesbos
y me acuerdo del Dante
poniendo en el infierno a la vista de todos
a los corruptos hombres de su tiempo y lugar

si camino descalzo mi poema
a mi lado caminan los sones de guillén de nicolás guillén
con mulatos y zambos, cobrizos y mestizos
a mi lado Isadora y alejandra
janis joplin que aulla, jimy hendrix quemando su guitarra
y joan baez entre bombas en Viet-Nam

cuando digo poesía
me refiero a los hombres que nombran lo mejor que soñamos los hombres
mester de juglaría y rebeldía
esa voz de Orihuela, de nana, hambre y cebollas,
y otra voz candombera del río de la plata en que no hay
un carnaval de cholas y cholitos
un canto en las riveras de Arauco vibrador
un salmo que se doble para sembrar manáes del desierto
por recoger los copos de algodón entre esclavos
por talar esos montes al imperio del látigo el mensú
mariscar de canoas de humildes pescadores
cirujear de los pibes en la quema abismal

cuando siento poesía
siento a la que sostiene el peso de los hombres borrachos o drogados
y se gana la peste si la deja trotar
el policía fiolo que “controla” el negocio
y se lleva la parte del león
repartida entre bancas políticas y jueces
y dueños de la noche y...no va más

cuando vengo poema sin pelos en la lengua
me piden que le quite algunas partes ásperas
la baranda a malaria del sudaca,
la nota disonante y no va más

cuando digo poema soy juanito laguna
soy rimbaud soy machado
soy sangre en la Bastilla y en Moncada
soy tupac, soy sandino, soy karl marx

cuando escribo el poema
no sé si pongo flor si pongo estrella o luna
si recuerdo los puños en alto la humareda
las pedradas más pobres de las luchas del pobre
no va más

digo... se están cansando las humildes palomas de Picasso
digo se están cansando de ser trapo de piso las sirvientas
se están cansando muchos de ser palo y limosna y calabozo
y no quiere más hostias ni estampitas
no más milagro trucho y siga el corso
no va más la palabra de arriba para abajo no va más...
¿hace falta subir a la tarima, a pronunciarse hermano de Neruda o del Che?

una razón de pie un corazón que sume
un aire sin vallados y sin gases
y no carne de culpas y sábana alquilada y sueños rotos
y no pan de esperanzas para más adelante
fideo con gorgojos y plan alimentario compra votos
y siga la milonga no va más no va más

yo sé lo que no quiero cuando digo poesía y cunde el hambre



SANTIAGO BAO

MEMORIAS DEL ZOO




ZAPATOS DE CAMELLO



La verdad sea dicha,
aún sin llegar
a ningún sitio definitivo
estos zapatos son los testigos
silenciosos
de lo caminado en este mundo.
Incansables casi, duraderos,
despojados de brillos,
ocultos de humildad
y aunque a los sitios
donde mis propósitos
me llevaron
no fueron sino
sombras fantasmales
motivos para otros sitios,
permanecen alertas
para iniciar otras travesías
búsquedas inexorables
espejismos que me sostienen.
Apoyo de perdidas verdades:
zapatos de camello.



SILVIA LONGH OHNI



II

Gewär mir, Bruder, eine Bitt

Hermano,
estoy aquí
para ser tu memoria,
tu todo dolorido inaceptable,
tu corazón quebrado en los silencios,
tu abrazo tan desnudo de otros brazos.

Aquí vengo al reclamo,
y a dar con tu esqueleto
la clave de tu muerte antes de muerto:
la piedra que partió tu ansia de vida.




SILVIA SPINAZZOLA (SILSH)


SINO




Será que el tiempo nos sorprende un día
ordenando espacios.
Que vamos descolgando las razones
al postergar la oscura resistencia.

Será que los recuerdos se destiñen
que pierden los contornos
como el ojo que ahora me traiciona.

No lo sé
estoy aprendiendo a no olvidarme
de cada ceremonia con la vida.

Afuera están los ruidos de la casa
la proyección de todos los posibles
la rueda que no cesa con su rito

y este retrato de mí
viendo pasar
el carro de los sueños.

Será que no hay almohada sin limosna
o la necesidad que anda al galope
nos prepara a un viaje fronterizo.

Que la belleza se hace honda
en esa instancia poderosa del destierro.

No lo sé
será que estoy amaneciendo tarde
frente a este crucigrama
que me delata el cuerpo.




VERÓNICA CURUTCHET



Zonas tristes

Tengo zonas tristes
cuando la noche se asoma
páramos con cercos
que encierran pérdidas
viejas vasijas de barro
con aguas infecundas
inmensidades negras
un cuerpo sin sombra
recostado
en la huella de tus pasos



WALDO GONZÁLEZ LÓPEZ


PERO

El amor no era todo,
pero casi...

¿Y la ternura?
¿Y ese mirar entre sombras?
¿Y su voz
rescatándote de la noche
y sus escombros de leyenda?



WINSTON MORALES CHAVARRO

LA DULCE ANIQUIRONA



XXI


Aniquirona
Démonos una cita
En la orilla amarilla de la muerte.

En una vela, en una brisa, quizás en una ola
Cruzaremos nuestras manos
Y danzaremos antes de que el sol
Cante con su cabellera elástica
Y el hijo del polvo
Niegue la realidad de esta intransitada puerta.

Entonces te saludaré
Como el viejo amigo que soy para tus nombres
Y posaré sobre la serpiente que te rodea
Mi primigenio beso
Mi género y mi sueño de hombre prohibido.

Te saludaré Aniquirona
En la orilla amarilla de la muerte
Y besaré tus trenzas perfumadas
Tu oscuridad y tu luz de pájaro metálico.

Desnudaré las palabras de tus labios
El verbo que santifica tu número
Y poco a poco
En este ritornello luminoso de la muerte
Penetraré tu mundo
Como un barco infatigado por el viaje,
Penetraré la noche de otros mares
Consciente de la luz que trae otras orillas
Consciente del espíritu que mana de otras playas.




PARA LA MUERTE DE ALBANIÑA

Y pensar que todo -Albaniña- estará alguna vez habitado por la muerte. Que esa cálida madurez de tu piel, que hace bajar el tacto hasta el abismo del desasosiego, está siendo empujada cada día, cada hora, hacia la niebla de ignoradas comarcas. Que este orden de cosas naturales que hace de tí y del aire y del agua y los pájaros, claros volúmenes para la vendimia de los sentidos, es materia dispuesta para el cautiverio de la ceniza y substancia de sabor grato al paladar de la tierra.
Ha de venir una mañana en que los caminantes se sorprendan, cuando todos los pájaros enmudezcan de pronto, cuando detenga la naturaleza su secreto ritmo de creación diaria, y acaso no comprendan que es llegada la hora en que tú has vuelto a encontrarte con tu nombre, más allá de tus huesos. Y una tarde como esta regresarán los bueyes del arado con las cuchillas alumbradas de una amorosa claridad, y todos preguntarán si hay estrellas sembradas, sin saber que eres tú, que ya estás bajo el surco aventando las semillas. Y un domingo cualquiera doblarán las campanas con bronce estremecido, y preguntarán los niños asombrados quién ha muerto en domingo, sin saber que eres tú - Albaniña- que aún te sigues muriendo en todas sus preguntas.
Ese día preguntarán los árboles a sus raíces cuándo ha de pasar por su enterrado cauce el vidrio de tus ojos, para que sea más limpia y más pura la luz de las naranjas. Y los muertos suspenderán por un instante la profunda tarea de convertirse en polvo, para colaborar en la fabricación subterránea de esa hierba menuda y apretada donde va a reposar el peso de tu muerte.
Porque a esa hora, cuando todos los seres aspiren a convertirse en hombro para hacer más liviano y menos duro el madero de tus andas, alguien hará girar la llave del tiempo y con tus párpados será cerrado el transcurso de la creación.
Será esa la hora en que escampe sobre el río la insistente llovizna del sauce y se detenga en la mitad del vuelo el ala turbia de su funeraria estación, abierta desde el principio del mundo. Y será la hora en que la espiga suspenda su viaje vertical y minucioso hacia la altura del grano, porque a la noticia de tu muerte no nacerán las cosechas y quedará su cordón vegetal atado para siempre a la matriz del surco.
Cuando eso acontezca -Albaniña- todos sabremos que la muerte ha empezado a habitar tu hermosura y que se ha torcido para siempre el rumbo maravillado de tus huesos.

Gabriel García Márquez

de TEXTOS COSTEÑOS I
Obra Periodística de los años 1948 a 1950
BIBLIOTECA GARCÍA MÁRQUEZ
EDITORIAL SUDAMERICANA


ENVIADO POR RUBÉN VEDOVALDI





Paracelso - El día postrero

Dios ha hecho estos seres para proporcionar unos guardianes a su creación.
De tal manera que los gnomos guardan los tesoros de la tierra, metales y otros, e impiden que se vean a la luz del día antes del tiempo querido. Porque esos tesoros, oro, plata, hierro, etc. no deben ser encontrados todos el mismo día, sino ser distribuidos poco a poco y no a algunas personas solamente, sino a todos. Las salamandras guardan los tesoros de las regiones ígneas. Los silfos guardan los tesoros que llevan los vientos, los ondinos los que se encuentran en el agua. Es en
las regiones ígneas, por el cuidado de las salamandras, donde son fabricados todos los tesoros para ser inmediatamente distribuidos y guardados en los demás medios.

Las sirenas, los gigantes, los manes y las escintillas (que son monstruos engendrados por las salamandras) han sido creados con otro fin: deben prevenir de los acontecimientos graves a los hombres, indicarles que estalla un incendio, advertirles de la ruina de un reino. Los gigantes
anuncian más especialmente la devastación de un país, los manes el hambre y las sirenas la muerte de los reyes y los príncipes.

La causa inicial del universo sobrepasa nuestro entendimiento. Pero, a medida que el mundo se aproxima a su fin, las cosas se manifiestan a nosotros, cada vez con mayor claridad; vemos así su naturaleza y su utilidad. El día postrero todo aparecerá claro, todo será conocido y nada quedará ignorado, cada uno recibirá la recompensa de sus esfuerzos y de su amor a la verdad. Entonces no será médico o profesor el que lo desee. La cizaña será separada del grano, la paja del trigo. Entonces
se inhibirá aquel que hoy grita. Aquel que cuenta el número de las páginas que tiene todavía por escribir sucumbirá bajo el peso de su obra. Entonces será feliz aquel que en este momento trata de ver. Y se podrá comprobar si yo he mentido.



Envío de OSCAR WONG




¡HAGAMOS CRÍTICA CONSTRUCTIVA, NO DESTRUCTIVA!

Por: Leonora Acuña de Marmolejo

No hay ejecución sin idea, y por ello la expresión humana es trascendental ya que inmortaliza, por decirlo así, al hombre. La literatura en cualquiera de sus formas (poética o prosaica), y con su extensa gama de aplicaciones, ya sea para el teatro, la radio, la televisión, la prensa o por cualquier medio de difusión hablado o escrito, va dejando la imagen de una época con su historia, sus problemas sociopolíticos, y sus costumbres, lo cual equivale a decir que es la huella del hombre sobre el tiempo. La literatura revela pues, al suceso social, cultural y biológico de nuestro desarrollo humano en el proceso de evolución. Es lógico que la influencia de los clásicos, y los grandes escritores de nuestra preciosa Lengua Cervantina, nos haya dejado grandes enseñanzas y sus huellas internalizadas en nuestra mente; y es también lógico y muy normal que esta influencia sirva para iluminar nuestra ruta, pero no exijamos con cerril capricho, que los nuevos valores que emergen con tanta feracidad y originalidad deban transitar solamente copiando a los maestros antecesores, porque encajonándolos así, mataríamos su espontaneidad, su ingenio, su creatividad y audacia, y entonces el idioma no se remozaría.
Dejemos que la imaginación dé talentos nuevos con su pujanza, y que como una riada de guijarros se desborde;
luego busquemos con ánimo estimulante, con un margen de apoyo y elasticidad (no queriendo decir con esto que
los juzguemos con un metro permisivo), las gemas que en la playa de su ardorosa creatividad tengan
merecimiento. Así, luego iremos al fondo de sus aguas y encontraremos el tesoro. Es necesario exigir para no caer
en la mediocridad por una débil aceptación (huérfana de criterios cualitativos) de expresiones fútiles,
intrascendentes, sin lógica ni talento, ni fondo literario de peso. Pero no objetemos las nuevas obras con demasiado perfeccionismo, aunque ésta sea la meta que el arte demande, porque de esta manera no tendrán oportunidad de
surgir y mejorar los noveles que bien pueden ser cerebros con un potencial muy prometedor. No hagamos crítica, intimidante, acerba, derrotista ni destructiva. Hagamos la crítica que por sana, clara y noble, sea estimulante y constructiva, mostrando soluciones y avenidas, porque de otra manera, el miedo al rechazo puede hacer presa
fácil en los espíritus tímidos, y asesina por decirlo así, su inicial y audaz propósito de expresión y entonces, el verbo floreciente muere en la boca inteligente sin haber enriquecido quizás nuestro idioma.
Demos cabida a inquietas tendencias para que al manifestarse, sepamos de los nuevos valores cualitativos y cuantitativos en su producción; luego podrá venir la vendimia y con ella la escogencia. Mas inicialmente,
permitamos que noveles exponentes, den muestra de su ingenio y su talento creativo y artístico con nuevos estilos
y modalidades, bajo la impronta personal de su autoría. De esta manera habrá espíritus de superación, y no
valores en derrota. De lo contrario, estaremos estancados porque no habrá transformación, y a lo mejor muy dolorosamente, habremos asfixiado los genios de una generación.
Repito que si la crítica es demasiado acre y severa, quien no tenga un espíritu recio y tozudo y una voluntad
persistente, no superará el desaliento y como un bosquejo borrado para siempre del lienzo de nuestra cultura,
caerá en el silencio y en la sombra. Y sin despertar más el argumento y la semilla latente, dando rienda suelta a
su ingenio y a su inspiración o fantasía, desertará de su empeño sin haber pulido su oro maleable. Por todo lo
antes dicho, el oficio de quien hace crítica no es fácil, y demanda de quien lo ejerce, no sólo conocimiento, sino
también juzgamiento moral muy decantado y noble que además no esté condicionado por ideologías políticas ni religiosas.
Respetando las normas de la gramática y la lingüística, y tratando de cumplir con el lema de la Real Academia Española de la Lengua: limpia, fija y da esplendor, apoyemos con entusiasmo a los nuevos escritores. Con
disciplina e imparcialidad, estimulemos a nuestros voceros y escritores, dando así cabida a la palabra aireada,
renovada que camine del brazo de la nueva generación, con los problemas inherentes a la época actual, los que conciernen a la convivencia de los pueblos y razas. Así con el milagro de la palabra noble, honesta, entusiasta,
optimista y feraz, y laborando con acuciosidad., empeño y fraternidad, descubramos nuevos valores; cuidemos
con celo el sagrado filón de nuestro idioma castellano y hagámoslo trascender barreras. ¡Sintámonos orgullosos
de nuestro idioma! Hagamos crítica constructiva, no destructiva!




INSTITUTO DEL LIBRO Y LA LECTURA
DEL PERÚ, INLEC

LA VIDA
Y LA MUERTE
EN MI COMARCA

PLIEGOS
DE LECTURA

HIJOS
DEL RÍO

Danilo Sánchez Lihón

1. Mujan, balen, píen, aleteen

– No llores mamita – le ruega Justina a su oveja detrás del muro del corral de la usurera.

En su casa ya no tenían qué comer y ella misma llevó a su mascota a empeñarla para no dejar morir a su familia.

Hace tres días la vio entrar en la cerca de la vieja que se niega a darle de comer a los animales.

La mujer presta dinero y cobra intereses para que las personas recuperen sus prendas puestas en empeño.

Como la gente ya no tiene qué dejar ni cómo pagar empieza a llevar ovejas, chivillos, gallinas, pavos y hasta hay en su corral una vaca con su becerro.

Los animales gimen de hambre implorando al cielo, quien al menos descarga una tempestad que llena los pozos desde donde sorben un poco de agua.

Los hombres se arrodillan suplicándole a la señora:

– Dele un puñadito de cebada a mis chivillos, por amor de Dios.
Pero ella les regaña:

– ¿Qué se han creído? ¿Encima que les presto dinero debo de darles de comer a sus animales? ¡Qué sin vergüenzas habían sido!

Y entra a su corral gritando:

–¡Mujan, balen, píen, aleteen para que sus dueños les rescaten, pagándome lo que me deben!
– ¡Señorita, por piedad!
– ¿Yo darles de comer? ¡Nunca! ¡Si sus crías les da lástima vayan a traer la plata y paguen la deuda!


2. Resiste, corazón

Desde lejos los campesinos vienen hasta la pared. Y hablan para adentro, dándoles palabras de aliento a sus animales:

– Ya mi linda. No llores mamita. Preciosa. Yo haré lo que sea. Yo mismo me venderé, con tal de sacarte. Para mañana ya estarás libre. Pero no te mueras, mamita. ¡Resiste, corazón mío! Yo te prometo llevarte mañana conmigo. Pero no llores así, mamita.

De ese modo se apaciguan los animales al otro lado del muro, sollozando en silencio.

Ellos sí entienden. Se calman para no hacer sufrir más a sus dueños. Ya no sufren ellos por su hambre sino por las penas de los seres humanos. Y a ratos gimen juntos: oveja y hombre, vaquita y hombre, chivillo y hombre; frente con frente rogándose, pero separados por los adobes dolientes.

Después deambulan, hombres y mujeres, por la ciudad mendigando trabajo.

En esa demora los animales mueren. En tal caso, al dolor inmenso se mezcla el consuelo infinito porque el animal ya no sufre.

Si muere no hay lugar a reclamo, porque el papel firmado dice incluso que se tiene que pagar más por el gasto de arrastrar el cuerpo hasta una zanja donde lo coman gallinazos y cuervos.

Pero antes de que eso ocurra la gente se humilla en los pueblos y en los caminos haciendo cualquier labor y diligencia con tal de rescatarlos. Entonces llegan corriendo y acesantes con el dinero. Y gritando:

– ¡Ya logré rescatarte, mamita, papacito!

La vieja sale y cuenta la plata a la orilla del río porque hay ahí una piedra en donde hace sonar las monedas para ver si son falsas. Encima de los billetes pone una piedra para que no lo rasgue el viento.


3. Justina empezó a mendigar para pagar por su oveja

Justina empezó a mendigar para pagar por su oveja.

Pero, por más que hizo y se esforzó no completó la suma. De todos modos, vino hasta donde aquella estaba encerrada. La llamó. Ya casi no respondió. Apenas baló. Agonizaba.

La noche es fría. Oveja y niña, por la congoja, la extenuación y el viento helado no resistieron ya sufrir tanto.

Las encontraron a una y a otra, cabeza con cabeza, solo divididas por el muro.

Fue entonces que el río se hizo turbio, violento y súbito.

En su cima nevada se han formado nubes funestas. Ya sus aguas se revuelven aciagas. Atruenan con furia y se precipitan turbulentas, peña abajo.

Todo lo arrasan. Primero sus espumas y luego su lava y su correntada invaden la casa de la vieja.

De los pies la arrastran. Se la ve revolviéndose con sus faldellines, sus calcetas y los billetes que sujeta con sus manos.

– ¡Misericordia! ¡Ayúdenme! –clama.

Y desaparece debajo de la cascada, dando tumbos.

El oleaje ingresa por el umbral y luego invade los rincones de las habitaciones, devorando todo con fauces ávidas.

Los billetes que el río encuentra los trastoca en peces.

De los fajos de diez soles se desprenden las gamitanas. De los atados de veinte soles saltan temerosos los pejerreyes dorados. De las rumas de cincuenta se mueven las palometas. De los cien soles corren sigilosos a esconderse los peces ojos de uva.

Las monedas metálicas son convertidas en almejas, en mariscos y en crustáceos que ahora pueblan estas riberas.

Así se hizo la comida abundante que nos prodiga el río. Él convirtió la codicia en dádiva, lo sórdido y mezquino en generoso y espléndido.

Así: de los reales y pesetas nacieron las conchas de abanico y se estiraron a caminar las machas y muymuyes. Del medio sol, o cincuenta céntimos, avanzaron moviendo sus colas los camarones. Y de las monedas de a sol se vio cómo surgían y corrían a esconderse presurosos para vivir bajo las piedras, los langostinos colorados.


4.¿Qué corresponde que hagamos ahora?

– El río de esa manera quiso que nunca padeciésemos hambre. Desde entonces es que abunda la pesca en estas aguas, que son pródigas.

Aquí ahora nadie se queda de hambre. Todos comemos.

– La vieja avara se ha ido lejos. Pero se ha vengado de nosotros de otra manera, cobrándonos una deuda más grande y ominosa: la deuda externa que diezma, saquea y siembra de muerte silenciosa e invisible nuestros campos.

– La viejas avara se fue, pero ahora ha regresado con otro atuendo, vestida de empresa minera.

– Y ya comenzó a envenenar el agua del río, donde todo empieza a morir.

– El río nos dio la comida todos estos años. La minera ha empezado a arrojar en él sus relaves y lo inunda de desechos químicos.

– Ya empezaron a desaparecer los peces.

Antes la usurera mataba de hambre a nuestros animales. Ahora convertida en empresa minera mata la vida del río, con lo que demuestra que es la misma.

El río es nuestro padre, nuestra madre, nuestra heredad y hasta nuestra progenie. No podemos dejar que en él todo se torne muerte.

¿Qué nos corresponde hacer ahora?


Texto que puede ser reproducido
citando autor y fuente.

Teléfonos: 420-3343 y 420-3860.

Revisar otros textos en el blog:
danilosanchezlihon.blogspot.com





NUESTRO CRONISTA

FEDERICO GARCÍA LORCA

(HOMENAJE EN EL 71º ANIVERSARIO DE SU ASESINATO)


Carlos BENÍTEZ VILLODRES
Escritor, poeta, periodista, crítico literario
CÓNSUL DEL MOVIMIENTO POETAS DEL MUNDO EN MÁLAGA (ESPAÑA)


Federico García Lorca, conocido mundialmente por sus creaciones literarias de gran versatilidad, ya que éstas destacaron de forma extraordinaria en los campos de la poesía y el teatro, la música y las artes plásticas, inmortalizando tanto al autor como a sus obras. García Lorca es, pues, el personaje literario de la Literatura castellana y universal del siglo pasado que, además de ser el más conocido, es también el más estudiado, querido y admirado.

Federico nace en Fuente Vaqueros, Granada (España) el 5 de junio de 1898 en el seno de una familia acomodada. Su padre, Don Federico García Rodríguez, era un rico hacendado, y su madre, Doña Vicenta Lorca Romero, maestra de escuela y la que sembró y cultivó en su hijo el amor a lo literario. Fue bautizado en la iglesia parroquial de Fuente Vaqueros, imponiéndosele el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca. Nuestro poeta fue el mayor de cuatro hermanos: Francisco, Concepción (Concha) e Isabel.

A la edad de 2 años muestra una gran disposición para aprender canciones populares. A la misma edad, sus padres se dan cuenta de que su aparato locomotor presenta dificultades, las cuales le dejarían una determinada torpeza en su pierna izquierda. Por ello, no empezó a andar hasta los 4 años. Asimismo, siendo aún un niño de corta edad, disfruta escenificando oficios religiosos ante ciertos miembros de su familia.

Conforme crecía su madre procuró que se interesara por la literatura clásica y romántica. Además de estas obras, le fascinaba el teatro, los títeres y las marionetas.

A los 5 años sus padres trasladaron su residencia a la localidad de Valderrubio -llamada en aquellos años Asquerosa- muy cercana a Fuente Vaqueros. Allí continuó los estudios primarios. Inicia el bachillerato. Corría el año 1908. Al no encajar su personalidad con el ambiente estudiantil de esta ciudad andaluza y por su frágil salud, retornó a Valderrubio. En 1909, sus padres fijaron su residencia en Granada (Acera del Darro, 66), casa que fue incorporada al Hotel Montecarlo. Allí vivió la familia hasta 1916. Federico prosiguió sus estudios de bachillerato (lee a Víctor Hugo y a Cervantes) e inicia las clases de piano y guitarra con el profesor Antonio Segura Mesa.

Al concluir el bachillerato, se matricula al mismo tiempo en la Facultad de Derecho y de Filosofía y Letras. Abandona la abogacía (carrera que terminará al regresar de la Residencia de Estudiantes en Madrid), y continúa con los estudios de Letras. Por estos años lee a los románticos españoles del s. XIX, a Shakespeare, a los jóvenes escritores de Hispanoamérica, a los poetas simbolistas franceses, obras del teatro clásico español y griego…Las enseñanzas e ideas de los profesores universitarios Martín Domínguez Berrueta y Fernando Giner de los Rios impactaron en el joven Federico, marcándolo de por vida.

Durante los años 1916 y 1917 realiza unos viajes de estudios (cuatro) con Domínguez Berrueta y varios compañeros por varios lugares de España (León, Santiago de Compostela, Salamanca, Burgos, Zamora, etc.). En Baeza, conoce a Antonio Marchado. Tras estos viajes, escribe y publica su primer artículo sobre José Zorrilla, en su aniversario (1917), y el libro “Impresiones y paisajes” (1918). Con la muerte, en 1916, de su profesor de música Antonio Segura Mesa, Federico pierde el interés que siempre tuvo por esta arte. Precisamente a raíz de la desaparición de Segura Mesa, comienza García Lorca a escribir teatro y poesía. En 1919 se publicó “El maleficio de la mariposa”, obra que se estrenó en el Teatro Eslava de Madrid al año siguiente. Fue un rotundo fracaso. Por otro lado, los poemas que fue reuniendo vieron la luz en su primer poemario, “Libro de Poemas” (1921).

En 1919 García Lorca se marcha a la Residencia de Estudiantes. Allí permanecerá hasta 1928. Durante su estancia, conoce a J.R. Jiménez, José Moreno Villa, Emilio Prados, Luis Buñuel, Salvador Dalí, Pedro Salinas, Pepín Bello…, incluso a Rafael Alberti, aunque éste no estuvo en la Residencia. Continúa los estudios de Filosofía y Letras, pero apenas estudia y asiste a clases.

Transcurría el año 1922. En febrero (día 19) lee en el Centro Artístico de Granada su conferencia “El Cante Jondo”. Comienza a redactar la “Tragicomedia de Don Cristóbal y la señá Rosita”, y los días 13 y 14 de junio se celebra el archiconocido Concurso de Cante Jondo (con la colaboración de Manuel de Falla). Durante 1923 escribió piezas para guiñol y trabajó en los libros “Suites” y “Canciones”. Al año siguiente, empezó a escribir su “Romancero gitano” y “Mariana Pineda”, concluyendo ésta en 1925. Aunque en los meses de universidad permanecía en Madrid, en vacaciones marchaba a Granada, a la Huerta de San Vicente, comprada por sus padres en mayo de 1925. Con Manuel de Falla realizó, en 1926, un sinnúmero de excursiones en especial por tierras alpujarreñas. Desde que conoce a Dalí (1923) viaja con asiduidad a Cadaqués y a Barcelona. Publica, en abril de 1926, en la “Revista de Occidente”, dirigida por Ortega y Gasset, su “Oda a Salvador Dalí” y lee en el Ateneo de Valladolid, gracias a su buen amigo Jorge Guillén, diversos poemas de sus libros “Suites”, “Canciones”, “Cante Jondo” y “Romancero gitano”.

En 1927 se estrena en Barcelona “Mariana Pineda”. El decorado fue obra de Dalí y la protagonista de la obra, Margarita Xirgu. El éxito fue total. En diciembre del mismo año, Lorca intervine en el homenaje que se le tributa, en Sevilla, a Manuel de Góngora. Participan, además de Lorca, Gerardo Diego, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Juan Chabás, Jorge Guillén y José Bergamín. Todo fue costeado por el matador de toros sevillano y gran amigo de Lorca, Ignacio Sánchez Mejías. De este homenaje surgió el nombre “La Generación del 27”, para designar a los poetas y músicos que creaban sus obras desde la fusión de lo clásico y lo vanguardista.

Debido a la publicación, en 1928, de “Romancero gitano”, obra que no fue del agrado de Dalí, la amistad de los dos artistas se quebró como si de un espejo se tratase. Tras esta ruptura, Lorca funda, junto a un grupo de escritores y poetas granadinos, la Revista “El Gallo”. El tercer número ya no salió a la calle. Por aquel entonces, Lorca escribía “Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín”, prohibida, en cuanto a su estreno teatral, por la censura del dictador Miguel Primo de Rivera, quizás porque el protagonista se parecía demasiado al déspota o quizá por su subtítulo “Aleluya erótica”.

En 1929 Lorca, que padecía una depresión, marcha a Nueva York, matriculándose en la Universidad de Columbia. De su estancia en la ciudad estadounidense crearía “Poeta en Nueva York”, su obra lírica más importante y famosa. Asiste a teatros, cines, conciertos, reuniones de intelectuales… Precisamente en este tiempo se aficiona al jazz. Es huésped, en Vermont, de Philip Cummings, y, en Catskill Mountains, de Ángel del Río. Ambos anfitriones eran buenos amigos suyos. Al retornar a Nueva York, reside en el John Jay Hall de la Universidad de Columbia. Allí permanecería hasta enero de 1930. Ésta época fue para Lorca dichosa y gratificante. De EE UU marchó a La Habana. En Cuba inició sus obras “Así pasen cinco años” y “El público”. De la ciudad centroamericana viajó a Madrid. A su llegada fue informado de que “La zapatera prodigiosa”, una farsa popular, se estaba representando con gran éxito de público y crítica.

Al instaurarse, en abril de 1931, la II República española, fue nombrado ministro de Instrucción Pública, Fernando Giner de los Ríos, quien ayudaría a Lorca en estos primeros años de la República. Gracias a Giner de los Ríos, Lorca fue, bajo patronazgo oficial, codirector, junto a Eduardo Ugarte, de la compañía de teatro estatal “La Barraca”. Viajaron por la España rural y profunda, donde el teatro no se conocía. Desde el año 1932 a principios de 1936, visitaron 74 municipios y pusieron en escena 13 obras clásicas del Siglo de Oro. Durante estos años escribió “Bodas de sangre” -1932- (cuya escenificación le dio aún más fama mundial a su autor por el éxito obtenido, además de unos considerables ingresos económicos). También creó en este periodo de tiempo “Yerma” y “Doña Rosita la soltera”.

En el bienio 1933-1934 nuestro poeta visita Argentina y Uruguay como director teatral. En Buenos Aires, además de dar múltiples conferencias, se estrena “Mariana Pineda”, “Bodas de sangre” (se dieron más de 100 representaciones) y “La zapatera prodigiosa”. En la capital de Argentina conoce a Pablo Neruda. Después viaja a Montevideo. En esta ciudad también ofrece a un público enfervorizado varias disertaciones. En mayo de 1934 retorna a España.
Cuando, en 1934, muere Ignacio Sánchez Mejías, tras una cornada en la plaza de Manzanares, García Lorca escribe la elegía “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías”, el mejor poema de estas características, escrito en castellano, desde las “Coplas…”, de Jorge Manrique.

Prosiguen las representaciones de “La Barraca”. Finaliza su obra “Diván del Tamarit”. En Madrid, el estreno de “Yerma”, por la compañía de Margarita Xirgu, obtiene un triunfo clamoroso. A principios de 1936, Lorca concluye su obra “La casa de Bernarda Alba”, y cuando la sublevación militar de 1936, Lorca está finalizando “La destrucción de Sodoma”. Antes del golpe de estado de Franco, Federico pensó en viajar a Argentina para entregar a Margarita Xirgu el manuscrito de “La casa de Bernarda Alba”, cuyo estreno lo tenía previsto en Buenos Aires para octubre de ese fatídico año. Evidentemente su asesinato taló de raíz todos los proyectos del poeta. Dicha obra se estrenó en la ciudad bonaerense en 1945, y en España se representó por vez primera en 1964, tras su paso por la censura franquista.

Aunque los embajadores, en Madrid, de Colombia y México le propusieron a Lorca, por ser funcionario de la República, exiliarse en sus respectivos países, el poeta rechazó tan generosos ofrecimientos y se marchó a la Huerta de San Vicente para pasar allí el verano en compañía de su familia. Pero las amenazas no cesaron desde su llegada a Granada, y el 9 de agosto se refugió en casa de la familia Rosales, a instancia de ésta, ya que todos los miembros de la misma eran grandes amigos de Federico y de su familia. El 16 de agosto, aun en casa de los Rosales, fue detenido por Ramón Ruiz Alonso, ex diputado de la CEDA, llegado desde Madrid para dirigir las acciones de los golpistas, y otros miembros granadinos de la CEDA. Dicha detención parece ser que fue ordenada por José Valdés Guzmán, gobernador civil de la ciudad de la Alhambra, quien la recibió del general Queipo de Llano, desde Sevilla. De allí fue conducido al Gobierno Civil. La denuncia en contra de Lorca se cree que la redactó el propio Ruiz Alonso. El documento decía de Federico, entre otras cosas, el apoyo de éste al Frente Popular, su gran amistad con Fernando de los Ríos y su reconocida homosexualidad.

La noche del 17 al 18 de agosto, para unos biógrafos, o la del 18 al 19, para otros, Lorca fue llevado junto a un maestro de escuela, Dióscoro Galindo González, desde el Gobierno Civil a la Colonia, edificio que fue destinado a cárcel a partir del golpe de estado. De allí fueron conducidos en una camioneta, junto a dos banderilleros -Joaquín Arcollas Cabezas y Francisco Galadí Melgar- a un punto de la carretera que une Víznar con Alfacar (en la actualidad se encuentra el parque “Federico García Lorca”), muy cerca de Fuente Grande, el “Ainadamar” de los árabes. Un pelotón de ejecución acabó con la vida de García Lorca y con la de sus tres acompañantes. Obviamente, con 38 años, dejó una extensa obra inédita o inconclusa. Con respecto adónde fue enterrado cadáver, aún hoy, en 2006, se sigue especulando sobre el lugar en donde se halla. Pero, con certeza, no se sabe nada.

Federico García Lorca es el poeta español más leído de todos los tiempos, en todo el mundo.


OBRAS:

Prosa:

Impresiones:

-Granada. Paraíso cerrado para muchos
-Semana Santa en Granada

Narraciones:

- Historia de este gallo
- Degollación del Bautista
- Degollación de los Inocentes
- Suicidio en Alejandría
- Santa Lucía y San Lázaro
- Nadadora sumergida. Pequeño homenaje a un cronista de salones
- Amantes asesinados por una perdiz
- La gallina

Conferencias:

- Charla sobre teatro
- Teoría y juego del duende
- Las nanas infantiles
- La imagen poética de Luis de Góngora

Homenajes:

- En homenaje a Luis Cernuda
- De mar a mar

Poesía

- Libro de Poemas (1921)
- Poema del cante jondo (1921)
- Primeras canciones (1922)
- Canciones (1921-1924)
- Romancero gitano (1924-1927)
- Poeta en Nueva York (1929-1930)
- Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935)
- Seis poemas gallegos
- Diván del Tamarit (1936)
- Poemas sueltos
- Cantares Populares

Teatro

- El maleficio de la mariposa (1919)
- Los títeres de Cachiporra. Tragicomedia de Don Cristóbal y la señá Rosita
- Mariana Pineda (1925)
- Teatro breve (1928)
- La zapatera prodigiosa (1930)
- Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín (1931)
- Retablillo de don Cristóbal. Farsa para guiñol (1931)
- Así que pasen cinco años (1931)
- El público (1933)
- Bodas de sangre (1933)
- Yerma (1934)
- Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores (1935)
- La Casa de Bernarda Alba (1936)
- Viaje a la luna




A FEDERICO GARCÍA LORCA

Con su palabra siempre peregrina
fuentes de paz y amor Lorca genera
para el alma abrazada a la sincera
alegría del trigo que ilumina.

CARLOS BENÍTEZ VILLODRES


Penetró en las entrañas abisales
una noche enclaustrada y sin latido.
Penetró desolado y malherido
por mil rayos hambrientos de cristales.

Lloró el cielo, entre aullidos invernales,
confuso por el viento desabrido
que despojó de luz a un sol nacido
para saciar de vida a los trigales.

De nuevo, en el amor de esta otra España,
su verso en fiesta late esplendoroso,
como el canto con duende que acompaña

a este pueblo genial y sin reposo,
que camina del valle a la montaña
asido a su recuerdo vigoroso.


CARLOS BENÍTEZ VILLODRES
CÓNSUL DE POETAS DEL MUNDO EN MÁLAGA (ESPAÑA)










Escrito por Carmiña Candido Daverio
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