ENTREVISTA A ESCRITORES:
(Repuestas de Armando Quintero Laplume)
1) ¿Cómo surgió su amor por la Literatura?.
Si uno, desde el vientre de su madre, viene acompañado de una hermana melliza es posible que aprenda a reconocer que el mundo se tiene que compartir. Si, además, a nuestra madre - sentada, luego de las muy largas jornadas de labor cotidiana en una "estancia patriarcal" - la viéramos disfrutando al escuchar " los sucedidos" que eran narrados por los peones campesinos. Sí, al concurrír a la escuela rural montado en un caballito, nuestras maestras nos leyeran cuentos y poemas y lo eligieran - ¡a uno! - para presentarse en cuanto acto se realizara en ella. Si, como para completar, a los ocho años la familia se fuera a vivir a la ciudad - frente a la casa de una pareja de ancianos, hermanos, solterones y sin hijos a quienes mi hermana y yo, por no tener abuelos, adoptamos como tales - y viéramos a esos ancianos leyendo, siempre, a la luz de un velón, de una lámpara de queroseno o de una lámpara de mantillas antes de llegar la maravillosa posibilidad de la luz eléctrica y si, además, les escucháramos sus cuentos y poemas desde las tardecitas de verano hasta las nochecitas de invierno y al concurrir a la escuela los maestros nos leyeran y leyeran y nos dejaran abiertas - como los abuelos también lo hacían - las puertas de la biblioteca como para metenernos por ellas a descubrir los mundos casi infinitos de "El Tesoro de la Juventud", de Julio Vernes, Jack London, Emilio Salgari u Homero, El Poema del Cid y Cervantes... ¿qué otra cosa amaríamos que no fueran las palabras dichas a puro corazón y con todo el cuerpo, o leídas a pura voz y a todo gesto?
2) ¿Cuándo empezó a escribir?
Cuando comencé a aprender el maravilloso mundo de las letras que se guardan en un papel, escrito a pluma y tinta o a lápiz de grafito. Eran textos que no mostraba a nadie, excepto a los abuelos, temeroso de la pobreza de sus palabras, pero que me permitieron crecer como para - en plena adolescencia - participar con mis cuentos y poemas en una pequeña revista creada por un grupo de jóvenes de nuestra ciudad natal. Algunos de estos textos fueron musicalizados y se convirtieron en canciones. En los oscuros años del sur, autocensuré mi escritura herido en la confianza - como muchos de los golpeados seres de nuestra generación - y, lo hice por varios años. Sólo dibujaba, pintaba y narraba cuentos. Al establecerme en Venezuela descubrí las enormes posibilidades de la luz. Y, con ello, descubrí a Armando Reverón, a Luis Luksic, a Blanca Arias de Caballero y Aquiles Nazoa como unas de las tantas posibilidades que tienen las imágenes, la voz y la escritura de hacerse vida para compartir con todos, desde todos, para todos. Desde que entré a este país, siempre dibujé y narré oralmente. Esporádicamente, escribí a solicitud de revistas y periódicos donde colaboraba como dibujante. Recién, desde 1999, más por la necesidad de reencontrame con los cuentos que me habían narrado los abuelos y por revitalizar todos los cuentos que había creado o reinventado con el público, recomencé a escribir, publicando en páginas web, en editoriales, periódicos y revistas cuentos, poemas y hasta libros.
3) ¿Por qué escribe?.
Aprendí con una de las hermanas de Felisberto Hernández a valorar lo cursi y convencional, que tiene todo su encanto. Ella comentaba, cuando un texto era de su agrado: "Es como comerse una sabrosa manzana roja" Por ello digo ésto: escribo por amor. A mi y a los otros. Escribo para reencontrame en todo lo que me agrada, por divertirme y divertir, es decir, por sacar hacia afuera todo lo que llevo dentro. No más. Ni menos.
4) ¿Acerca de cuáles temas escribe?.
Me gustan los temas que aparecen o subyacen, en los cuentos de príncipes y princesas y, más que todo, la renovada posibilidad de reenventarlos que, desde Gianni Rodari en más, hemos tenido. Me gustan mucho, en las vivencias personales y los poemas de amor, todos los temas que me permitan valorar la ternura, el humor, la solidaridad y el asombro. Todos aquellos que permitan mostrar al ser humano que llevamos dentro con sus dudas y pesares, con sus logros y alegrías. Todos esos temas que nos llevarían a asegurar que la vida es un cuento y el vivirla, el mejor de ellos.
5) ¿Inspiración o transpiración?. ¿Por qué? .
Ambos. Acostumbrado a narrar oralmente, me cuestan muchos minutos, a veces, muchas horas, sus días, semanas y hasta meses, concretar en escritura lo que digo en palabras con sus gestos y movimientos. Son dos formas de manifestarse la palabra como arte pero con sus propias leyes de juego, sus estructuras diferentes.
6) ¿Qué está escribiendo hoy?.
La historia de una viejita contadora de cuentos que, al jubilarse de partera, sustituyó los niños que traía al mundo por los cuentos-niños que alimentarían el corazón, el espíritud, los sentidos y los sentimientos de los que, ahora con sus hijos y nietos, se acercaron a escucharla. Es una historia real, la conocí - fue un amor mutuo y muy secreto - sus cenizas reposan, actualmente, en un espacio muy hermoso y valorado por los narradores orales de Ciudad de México: la Plaza de Santa Catarina. Reuno en ella varios textos, intercalados, como narrados por ella.
7) ¿Qué está leyendo hoy?.
Cuentos de hadas y leyendas de Nuestra América. Estoy revisándolos por razones que tienen que ver con la historia que vengo escribiendo. Creo que voy a trangredirla en muchos aspectos, entre otros por la necesidad de universalizarla y no cometer errores graves en los conocimientos generales de la cultura mexicana.
8) ¿Qué movimiento literario merece su admiración?. ¿Qué autor?. ¿Por qué?.
El Siglo de Oro español, con todos sus autores: Góngora, Quevedo, Garcilaso, Lope, Calderón, Fray Luis, San Juan y Santa Teresa... Cervantes, con sus Novelas Ejemplares, su Licenciado Vidrieras, su Alonso Quijano (a) "El Quijote" Junto con "Los Salmos y "El Libro de Job" me divierten por el peso de su dolor, en estos últimos, y por el humorismo del buen corazón del elegido. En épocas de crisis, además, depuran.
9) ¿Qué género literario prefiere?. (Para escribir y/o para leer).
Cuentos y poemas breves (casi diría, versiones españolas de los haiku)
¿Cuál es su meta literaria en la vida?.
Contar y escribir, escribir y contar. Es decir: trabajar, trabajar, trabajar. Lo demás se dará "por añadidura" como los palominos que se comía Don Alonso Quijano, "El Bueno" ¿No le parece?